El padre capuchino fray Santiago Bautista, representante de esa Orden Católica en el país y Haití, rechazó este lunes que la Iglesia Católica chantajee a los congresistas para que aprueben en segunda lectura el artículo 30 del proyecto de reforma constitucional que prohíbe el aborto.
Fray Santiago consideró que con la acusación hecha en ese sentido por el diputado Manuel Jiménez, de la provincia Santo Domingo, se convierte en discípulo de Herodes, el rey romano que dispuso la matanza de niños primogénitos como parte de la persecución en la época de Jesús.
En conferencia de prensa antes de inaugurar un laboratorio en el Colegio San Francisco de Asís, en el ensanche Ozama, el fray capuchino dijo que con sus declaraciones Jiménez ha defraudado a los fieles católicos de esa provincia ya que durante su campaña defendía los derechos ciudadanos y a la vida, cuando afirmaba que los niños son las alegrías de los adultos.
Bautista dijo además, que con sus expresiones contra el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y la Iglesia Católica por su defensa al derecho a la vida desde la concepción, el congresista ha perdido el aprecio, amistad y respeto que le profesaban obispos, sacerdotes, religiosos y laicos del país.
Afirmó que también da muestras de desesperación tras la masiva asistencia y apoyo que recibió la vigilia realizada la semana pasada en la Catedral de Santo Domingo en apoyo a la reforma constitucional propuesta por su jefe político, el presidente de su partido, el de la Liberación Dominicana (PLD), y presidente de la República, doctor Leonel Fernández.
Además, que contradice la posición que mantienen otros congresistas de esa organización política.
Fray Santiago manifestó que con sus expresiones, el diputado Manuel Jiménez ha hecho pronunciamientos fuera de contexto de lo que demanda la Iglesia Católica, que es la defensa de los derechos humanos de las criaturas no nacidas y el rechazo a la violencia intrauterina.
Aclaró que la Iglesia Católica al defender el referido artículo constitucional, quiere defender no sólo el derecho a la vida de la criatura que nacería, sino también el de la madre y que él o los médicos, en caso de conflicto, actúen en forma responsable, haciendo todo lo posible por salvar a los dos seres.
El religioso deploró que se manipule el concepto de ciencia para justificar el aborto, cuando los avances científicos confirman la existencia de vida humana desde el momento mismo de la concepción.
Fray Santiago confió en que los congresistas constituyente aprobarán en segunda lectura el conflictivo artículo 30 de la reforma constitucional, a conocerse este miércoles en la Asamblea Nacional.
Consideró que el aborto es un asunto científico, médico y ético, que no sólo interesa a los religiosos, sino a toda la sociedad.

