GAZA, (AFP) – Las tropas israelíes combatían hoy a los militantes de Hamas en las calles de la ciudad de Gaza por primera vez desde el inicio del conflicto, que el lunes se cobró decenas de nuevas víctimas, mientras el gobierno hebreo se oponía a los esfuerzos de la diplomacia internacional para lograr una tregua.
En la ciudad de Gaza se escucharon numerosas explosiones y fuertes tiroteos; además, los helicópteros israelíes llevaron a cabo en el sector varios ataques aéreos contra posiciones de los grupos islamistas.
Fuentes militares israelíes confirmaron que las tropas mantenían duros enfrentamientos en la zona.
Por su parte, Hamas, que controla la franja de Gaza, señaló haber disparado cohetes antitanque contra al menos siete de esos vehículos. Y la Yihad Islámica afirmó que uno de sus combatientes murió en los enfrentamientos.
Otros combates se señalaron en el barrio de Zeitún en la ciudad de Gaza y en los alrededores de las ciudades de Jabaliya y Beit Lahya, en el norte de la franja.
Al menos 12 niños se encuentran entre los 50 cadáveres que fueron trasladados a los hospitales tras los ataques israelíes del lunes, según fuentes médicas.
Una pareja y sus cinco hijos fallecieron por un proyectil lanzado por la marina israelí.
Unos 550 palestinos, entre ellos casi 100 niños, murieron desde el inicio de la ofensiva israelí el 27 de diciembre para acabar con los disparos de cohetes palestinos contra su territorio.
Al tiempo que el ejército israelí intensificaba su ofensiva, la canciller Tzipi Livni rechazaba los llamamientos de la Unión Europea (UE) a un alto el fuego inmediato.
«Estamos luchando contra el terrorismo y no vamos a llegar a un acuerdo contra el terrorismo», dijo Livni tras reunirse con una delegación de la UE encabezada por el canciller checo, Karel Schwarzenberg, cuyo país ejerce la presidencia semestral del bloque.
Israel actuó para cambiar una situación en la que «Hamas atacaba a Israel cuando quería e Israel se contenía», agregó la canciller. «Esta dejará de ser la ecuación en esta región. Cuando Israel sea atacado, Israel responderá», prometió.
Más tarde, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, renovó su llamamiento a «una tregua humanitaria de varios días», al reunirse en Jerusalén con su homólogo hebreo, Shimon Peres.
Sarkozy se había entrevistado anteriormente en Ramala, Cisjordania, con el presidente palestino, Mahmud Abas, donde además de pedir el alto el fuego condenó la conducta «irresponsable e imperdonable» de Hamas al no renovar la tregua expirada el 19 de diciembre con Israel y reanudar los disparos de cohetes.
El movimiento islamista respondió a Sarkozy acusándole de «total parcialidad» a favor de Israel.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, también exhortó a un alto el fuego tras una conversación telefónica con Abas.
Abas, por su parte, excluyó aprovechar la operación israelí para que la Autoridad Palestina y su movimiento Fatah retomen el poder en la franja de Gaza, de donde los expulsó Hamas en junio de 2007.
El presidente estadounidense, George W. Bush, insistió en el derecho de Israel a «protegerse» y atribuyó la responsabilidad del conflicto a los islamistas de Hamas.
Sobre el terreno, la ofensiva no pareció amilanar a Hamas. Su jefe más influyente en Gaza, Mahmud al Zahar, prometió la «victoria» contra Israel en su primera intervención televisada desde el inicio de la ofensiva.
Además, los activistas palestinos siguieron disparando cohetes contra el sur de Israel. El ejército del Estado hebreo señaló más de 30 disparos desde el domingo por la noche, que causaron cuatro heridos leves.
Esos disparos mataron a cuatro israelíes desde el comienzo de la ofensiva, mientras que la ofensiva terrestre lanzada el sábado dejó hasta ahora un soldado muerto y 55 heridos en la franja de Gaza.

