NEW YORK.- En el caso de la Liga Liga Nacional, donde luego de 15 años sin llegar a una pos temporada, los Rojos de Cincinnati, es visto como un conjunto compacto, las cosas deberán analizarse de la siguiente manera.
FILIS DE FILADELFIA
Deberán ser liderados por sus tres abridores: Roy Halladay, Roy Oswalt y Cole Hamels se perfilan como el mejor trío en cualquier rotación de los playoffs, y los Filis esperan lo mismo en la postemporada. Comienza con Halladay, el principal candidato para el premio al Cy Young de la Liga Nacional. Continúa con Oswalt, que Filadelfia adquirió en un canje con Houston el 29 de julio. Y termina con Hamels, el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial del 2008.
Necesitan la producción de Plácido Polanco: Por gran parte de la campaña, el dominicano ha jugado con una lesión en el codo izquierdo. Eso ha afectado su actuación en el plato y en la defensa. Pero después de su cuarta inyección de cortisona la semana pasada, los Filis esperan que pueda seguir jugando en los playoffs antes de someterse a una cirugía al concluir la temporada.
GIGANTES DE SF
¿Podrá la ofensiva conseguir buenos resultados? Un equipo sin velocidad que con frecuencia cae víctima de la doble matanza, los Gigantes necesitan encontrar una forma de fabricar carreras y no depender mucho de los jonrones. La clave está en el primer bate, el boricua Andrés Torres, encienda la ofensiva.
La defensa del cuadro debe sobresalir: El dominicano Juan Uribe y el venezolano Pablo Sandoval no tienen mucho alcance en el lado izquierdo del infield, y el segunda base Freddy Sánchez tiene problemas en el hombro derecho que le impiden lanzar con fuerza. La defensa ha tenido buenos resultados toda la temporada, pero todo toma más magnitud en la postemporada.
Sandoval debe contriubuir con el bate: Los Gigantes han esperado con angustia que Sandoval recupere su forma del 2009. Si el venezolano se enciende, un ataque de San Francisco con algunos vacíos podría ser potente.
ROJOS CINCINNATI
¿Podrán contra los tres de Filadelfia? Aunque los Rojos tienen la mejor ofensiva de la Liga Nacional, también han sido propensos a tener problemas contra los mejores serpentineros, y ese ha sido el caso al ser blanqueados en 13 ocasiones esta capaña.
Francisco Cordero debe darle punto final a los juegos: La oportunidad de que los Rojos avancen podría depender mucho del cerrojero quisqueyano. Cordero ha echado a perder ocho salvamentos, su mayor cantidad desde el 2006. Pero del 9 de julio al 10 de septiembre, el derecho ha registrado 11 rescates en fila, y ese es el taponero que necesitan.
¿Podrá Aroldis Chapman con la presión de los playoffs? El fenómeno cubano ha cumplido con las espectativas desde llegar a la Gran Carpa el 31 de agosto. Debido a que creció en Cuba sin conocer mucho de las Grandes Ligas antes de desertar el año pasado, es posible que esto le pueda favorecer.
Edinson Vólquez debe impresionar: El dominicano no ha sido consistente desde que regresó de una cirugía en el codo. Si el derecho trae el repertorio que lo llevó al Juego de Estrellas y a 17 triunfos en el 2008, Cincinnati tiene una gran arma en su rotación.
BRAVOS DE ATLANTA
Tim Hudson y Derek Lowe deben establecer el ritmo: El pitcheo fue uno de los aspectos más consistentes de los Bravos en un año lleno de sorpresas y lesiones. Hudson lució como un candidato al Cy Young a finales de agosto y Lowe hizo lo mismo en septiembre. Si pueden encenderse al mismo tiempo en octubre, eso le quitará la presión a las presentaciones de Tommy Hanson y a una ofensiva que ha perdido a dos bateadores clave (el venezolano Martín Prado y Chipper Jones) por el resto de la temporada.
¿Podrá Heyward con la presión de la postemporada? Muchas veces Heyward jugó como toda una estrella y en otras lució como un novato aún en desarrollo. Si el guardabosque de 21 años se puede embasar con frecuencia, de la misma forma en que lo hizo en la campaña regular — junto al también venezolano Omar Infante — podrán ser los preparadores de mesa para Brian McCann y Derrek Lee.
Está interesante la Liga Nacional
Con la presencia de Charlie Manuel y Bobby Cox, además del carisma de Dusty Baker, le dan a la Liga Nacional un gran interés.

