SANTIAGO. Eridania Ledesma, la mujer que reclama justicia por la alegada mala práctica médica que ha dejado en estado vegetativo a su hija Daneli Castro, de siete años, acusó al juez encargado de conocer el caso de actuar con displicencia e indolencia.
Además del criterio que tiene sobre la actitud del magistrado Samuel Guzmán, la atribulada mujer consideró que el ministerio público de aquí no ha actuado con la celeridad que el caso precisa. El vía crucis de Eridania comenzó el 26 de agosto del 2007, cuando llevó su hija al hospital infantil Arturo Grullón, con el objetivo de que le practicaran una operación en la garganta y la nariz.
Sin embargo, debido a una supuesta mala práctica médica de la cirujana Coni Bejarán Cruz y la anestesióloga Minda Cabrera, lo que parecía ser una simple intervención quirúrgica se convirtió en una desgracia para la infante, hasta el extremo que desde entonces está parapléjica, condenada de por vida a la inmovilidad de la parte inferior de su cuerpo.
Como consecuencia de sus constantes reclamos de que la justicia conozca el caso y sancione a los responsables, este lunes Eridania se encadenó frente al palacio de justicia con lo que, acompañada de su hija, buscó sensibilizar a la fiscal Luisa Liranzo y al juez Samuel Guzmán.
Aunque originalmente estaba resuelta a no desencadenarse, hasta tanto tuviera garantía de que se hará justicia en el caso de su hija, Eridania obtemperó a un pedido de la magistrada Liranzo, en el sentido de que suspendiera la protesta y que la recibiría en su despacho.
Sin embargo, ya en el ante despacho de la fiscal, a Eridania se le informó que la funcionaria no podía recibirla, delegando en un fiscal adjunto tomar nota de su reclamo.
Ahora, la humilde ama de casa, residente en la calle 5, del sector La Piña, en Cienfuegos, dice sentirse doblemente burlada por las autoridades judiciales de aquí, por lo que este martes no descartó la posibilidad de volver a encadenarse a la entrada del Palacio de Justicia.

