La Habana. EFE. La policía mantiene cercado un templo de la Iglesia Pentecostal en La Habana, donde se han encerrado un pastor y decenas de sus seguidores sin que haya trascendido lo que pretenden, aunque parece que se trata de un asunto interno de esa confesión.
Fuentes ligadas al templo indicaron ayer a Efe que el cerco de las autoridades comenzó ayer después de que familiares de algunos de los recluidos en el lugar denunciaran el caso.
El tránsito ha sido desviado en los alrededores del templo, ubicado en la céntrica avenida Infanta de La Habana, mientras que un cordón policial impide el paso a lo largo de varias cuadras colindantes.
Daniel Herrera, quien fue miembro de esa comunidad cristiana, indicó a Efe que un grupo de más de 60 mujeres, hombres y niños permanecen encerrados en el templo desde el pasado 21 de agosto para proteger a su pastor.
Según indicó, el pastor pentecostal Braulio Herrera fue el líder principal de ese templo hasta mayo pasado, cuando las autoridades de la llamada Asamblea de Dios le retiraron las credenciales por alejarse de su doctrina.
