SAN PETERSBURGO, Rusia. AP. Diego Maradona bailó, dormitó, rezó, hizo una seña obscena a los espectadores. Y cuando todo terminó recibió ayuda para levantarse de su butaca y abandonar el estadio.
El espectáculo que dio el legendario exfutbolista en su palco fue tan interesante y variado como el que protagonizó en la cancha la Argentina de Lionel Messi, que se impuso por 2-1 a Nigeria con angustia para instalarse en los octavos de final de la Copa del Mundo.
Maradona aseguró el miércoles que se encuentra «bien», un día después de recibir atención médica en el estadio donde atestiguó el triunfo de la selección de Argentina sobre Nigeria, que catapultó a la Albiceleste a los octavos.

