Margarita Brito
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A las 10:32 de la noche del pasado sábado cuando Paloma San Basilio se despidió, luego de un fabuloso concierto, con el tema “Time To Say Goodbye” o “Por ti volaré”, el público que llenó la sala Carlos Piantini, del Teatro Nacional Eduardo Brito, la ovacionó de pie.
Y no era para menos, ya que lo tuvo en sus manos durante las casi dos horas de actuación en las que dio lo mejor de sí, con un dominio escénico espectacular y su bella voz, que si es posible suena mejor que en sus discos, acompañada de tres coristas-bailarines y una banda de cinco músicos.
“La vida es un viaje apasionante… siempre hay que seguir volando, sin importar los años que tengas. A veces la vida nos juega una mala pasada…hay que seguir. Yo quiero volar”, dijo al agradecer con un “Hasta siempre”, nombre de la gira de conciertos con la que dice adiós.
Sin embargo, todavía quedaban sorpresas: una de ellas la interpretación junto al dominicano Fausto Cepeda de “El día que me quieras”, de Carlos Gardel, como un homenaje al talento que hay en el país, aunque poco antes había cantado a ritmo de merengue “Ojala que llueva café”. El otro reconocimiento, antes de concluir con el tema “Nadie como tú”, fue al empresario César Suárez, quien la trajo por vez primera al país y quien al ser llamado dijo que en 50 años como empresario artístico, la cantante es una de las más profesionales con las que ha trabajado.
“Hasta siempre”
Con cuatro cambio de vestuario, para narrar cada etapa, en cada uno, los bailarines rapeaban narrando momentos claves. El espectáculo inició con la petición de la diva (vestida de negro) de que por favor no le hicieran fotos, porque de inmediato estaban en las redes sociales y agradeció por no dejarla sola.
Tras recordar las múltiples ocasiones en el país, dijo que esa visita era especial, que deseaba “volver, pero sin lentejuelas”, ya que decidió dejar los escenarios para dedicarse a la pintura y a la familia.
Como si fuera una obra teatral, los 40 años de vida artística se desarrollan a través de un narrador -periodista que la interroga- y entre canciones ella va revelando detalles que no se conocían, como el hecho de que la primera disquera a la que se acercó nunca la llamó.
En este segmento interpretó un medley de “Killing me softly” y “You got a friend”, luego canta temas como “La hiedra” “Beso por beso”, entre otros.
Entre chistes, anécdotas y bailes, junto a los bailarines y una pantalla gigante al centro que mostró videos de diferentes escenarios, la cantante narró que fue el musical Evita (1980) que la lanzó al estrellato, con 11 funciones semanales más de seis meses y luego un empresario americano contrató a la compañia para llevarlo por América. De inmediato canto “No llores por mí Argentina”, vestida de blanco.
“Memories”, “Secretos”, “I can’t say goodbye”, fueron otras canciones interpretadas por la artista que recordó que con 32 discos ha recibido reconocimientos emotivos, como un Grammy y un Casandra (hoy Soberano), los cuales son pequeños, pero de gran valor sentimental.
La magia del vídeo
La gente le acompañó en muchos de los temas, como los boleros “Piel canela”, “Me importas tú”, “Yolanda”, con un estilo de jazz fusionado; “El día que me quieras, en el que se pasó un video del concierto en Miami con Plácido Domingo y un tema homenaje a Juan Carlos Calderón.
Con “Cariño mío”, “¿Por qué me abandonaste?”, “Demasiado herida” y ”Luna de miel”, puso a cantar a la gente, que se emocionó más aún con el tema del musical “El hombre de la Mancha”, “El sueño imposible”, del que se pasó un vídeo. La última parte del concierto la dedicó a los musicales. ”Momentos como este merecen la pena, siempre vale la pena vivir, aunque a veces no lo entendamos”, señaló.

