KANDAHAR, Afganistán. AP. Insurgentes del Talibán provistos de chalecos cargados de explosivos atacaron el sábado una comisaría policial en la zona meridional afgana y mataron por lo menos a 18 personas, muchas de ellas policías, además de herir a varias decenas.
El ataque de la tarde contra la sede policial provincial de Kandahar tuvo como fin al parecer desmentir las afirmaciones de las fuerzas de la OTAN de que mejoró la situación de la seguridad desde la llegada de los contingentes estadounidenses y afganos el año pasado a la provincia de Kandahar, la cuna del Talibán.
El movimiento islamista se atribuyó el ataque pese a los esfuerzos estadounidenses para entrenar a las fuerzas afganas y prepararlas a que se hagan cargo de la seguridad para cuando venza el plazo en el 2014.
Por lo menos 15 de los muertos era agentes afganos, dijo Zalmai Ayubi, vocero del gobernador provincial de Kandahar.
El vocero del ministerio del Interior Zemeri Bashary dijo en Kabul que los muertos fueron 21, tres de ellos soldados afganos, dos civiles y im agente de espionaje, y que resultaron heridas otras 49 personas. Ambos funcionarios indicaron que cinco atacantes suicidas murieron igualmente. Según Ayubi, un sexto atacante quedó detenido.
El vocero del Talibán Qari Yousef Ahmadi dijo que el grupo envió seis atacantes suicidas el sábado a Kandahar.
