PORT ST. LUCIE, Florida – Jenrry Mejía prefiere el movimiento de romperse la espalda por encima de golpear su guante en el muslo después de un gran salvamento, pero el martes en Port St. Lucie, el cerrador de los Metros canalizó su Tug McGraw interno cuando habló de la escuadra 2015.
«Tenemos que creer», dijo Mejía cuando se le preguntó acerca de los comentarios de cada Metro este invierno. «Si no creemos en nuestro equipo ¿quién va a creer?»
A diferencia de McGraw, cuya consigna «Hay que creer» de burla al entonces gerente Donald Grant se convirtió en el grito de guerra de los Metros de 1973, Mejía estuvo serio en el complejo de entrenamiento de primavera del equipo, diciendo que la confianza podría ser la clave para el equipo de este año.
«Queremos estar allí y si vamos a llegar a los playoffs, tenemos que pensar en los playoffs y hacer lo mejor que podamos», explicó Mejía.
Y Mejía y sus compañeros de bullpen podrían desempeñar un papel importante en hacer que eso suceda.
Después de perder al cerrador Bobby Parnell para el Día Inaugural con una cirugía Tommy John y luego de limpiar el bullpen de los viejos relevistas reciclados como José Valverde y Kyle Farnsworth, los Metros entregaron el bullpen a los muchachos.
Mejía se mudó de abridor a cerrador, Jeurys Familia se hizo cargo de la octava entrada y Vic Black regresó de las menores después de un entrenamiento primaveral desastroso y estuvo fuerte.

