LUXEMBURGO. AFP. Los mercados reaccionaron el lunes con inquietud a la decisión de la Eurozona de retrasar hasta mediados de julio el pago de una ayuda inmediata a Grecia, amenazada de bancarrota, mientras el gobierno griego trataba de calmar los ánimos, reafirmando que cumplirá con su parte del trato y sacará adelante su impopular plan de austeridad.
Las principales bolsas europeas abrieron con caídas y el euro retrocedía ante el dólar, después de que los ministros de Finanzas de la zona euro decidieran el lunes de madrugada en Luxemburgo aguardar el voto del Parlamento griego previsto el 28 de junio del plan de ajustes antes de desembolsar cualquier ayuda financiera.
