FORT MYERS, Florida (Minneapolis Star.) En todos sus años en el béisbol profesional, Francisco Liriano nunca ha lanzado un juego completo.
Ni siquiera en las menores, dijo. Esa es una de mis metas este año. Yo estuve cerca, ocho y dos tercios en 2006. Quiero hacer eso este año.
Liriano tiene tanto talento como cualquier lanzador que uno haya visto desde Johan Santana, pero hay la sensación de que cualquier cosa que se consiga de él después del quinto o sexto es un bono. Tiene que existir durabilidad para lograr la grandeza. Hasta ahora, Liriano no ha sido capaz de lanzar suficientes episodios para ser considerado algo verdaderamente especial.
Yo voy a mejorar, dijo. Quiero lanzar más episodios y mantenerme saludable todo el año.
No pienso que necesite mejorar más. El simplemente necesita mantenerse más tiempo en la loma. Hay esperanza de que él pueda cambiar. En 2006, por ejemplo, Liriano raramente tiró un cambio, optando en vez de eso por slider tras slider. La pasada campaña, él tiró menos sliders y mucho más cambios, y así mejorando la efectividad de ambos lanzamientos.
También han estado los comentarios de que Liriano pudo haberse cuidado mejor durante el invierno. No es que él se dejó poner de alguna manera o algo, pero que pudo haber trabajado para mantener la fortaleza de su brazo. El ha estado afectado un poquito por tendinitis esta primavera, y su debut ha sido empujado a un juego B este viernes en la mañana.
Hubo rumores hasta de que flotaban rumores de que podía ser embarcado a los Yankees antes del comienzo del campo.
Yo no presto atención a eso, dijo. Lo que pase, que pase. Yo sólo estoy concentrado en lo que está frente a mí.
Bill Smith estaría loco si lo cambia. Liriano permanece como la mejor esperanza de los Mellizos para el éxito post temporada. Los lanzadores de poder son frecuentemente claves en las series de playoffs. Liriano es un lanzador de poder distinto a cualquiera en la organización de los Mellizos. Y en el largo alcance, él y Carl Pavano le dan a los Mellizos un bueno uno-dos en el tope de la rotación.
Este es el año que definirá a Liriano. El tiene 27 y finalmente se ha sacudido de cualquier remanente de la duda que vino con la cirugía Tommy John. El dará un paso a la grandeza en 2011 o caerá en la categoría de ser meramente un buen lanzador que pudo haber sido mejor. Si es lo último, él probablemente estará lanzando en algún otro lado en 2012 ya que los Mellizos no están dispuestos a invertir un gran dinero en su futuro.
El tiene la habilidad. ¿Tiene él la vitalidad y la fortaleza emocional?
Un apunte
Hacia estrellato
Liriano tuvo 12-3 en el 2006, pero se lesionó en medio de la campaña y perdió todo el 2007 por problemas en su brazo. Su marca de 11-17 entre 2008 y 2009 mejoró a 14-10 el año pasado.

