NUEVA YORK (AP) .-A mediados de junio, cuando los Mets de Nueva York estaban cerca de la punta de su división, Jeff Francoeur se entusiasmó asombrado con las perspectivas de su equipo. Increíble, estamos 9-1 en nuestros últimos 10 juegos, dijo Francoeur dirigiéndose a su compañero Alex Cora. Salimos a jugar y estamos ganando. En lo que nos damos cuenta, vamos a estar en el primer lugar.
Los Mets llegaron a estar 10 juegos arriba de .500 el 1 de julio, pero de repente el rumbo de la temporada entró en dirección inversa a lo que Francouer se relamía.
La foja ahora es un mediocre 58-57, nueve juegos atrás de los líderes Bravos de Atlanta en el Este de la Liga Nacional, y el triunfo del último viernes ante Filadelfia representó la primera ocasión desde el 22 y 23 de junio que lograron encadenar dos victorias al hilo.
Cora ya ni siquiera forma parte del equipo, después que fue dado de baja para darle espacio a los prospectos Fernando Martínez y Rubén Tejada. El ínfimo promedio de .207 tampoco servía para justificar su continuidad por más que el veterano infielder puertorriqueño era considerado un líder.
Francouer, cuyo total de ponches (66) casi triplica las bases por bolas que ha recibido (23), sigue en el roster pero casi que por ser la única opción tras la lesión de Jason Bay. El ascenso del dominicano Martínez implica dejarlo como un suplente. ¨Qué ha pasado? Sencillamente es que los Mets se han acostumbrado a una particular afinidad por dinamitar sus temporadas en forma escandalosa.
Un 2010 que hasta junio pintaba promisorio se ha desteñido con escándalos y un bateo casi inexistente. Pase lo que pase de aquí al final de la temporada, este será un año marcado por la agresión que el cerrador venezolano Francisco Rodríguez le propinó al padre de su novia.
Rodríguez debió pasar la noche detenido en el estadio Citi Field y fue suspendido dos juegos. Además, esta misma semana, una mujer en Florida que había acusado a Johan Santana de haberla violado demandó al as venezolano en la Florida, luego que las autoridades desestimaron la denuncia.
Plagada por lesiones, la temporada de 2009 dejó un decepcionante saldo de 70-92. Pero la misma también se embarró con el despido del ejecutivo Tony Bernazard tras publicitarse un incidente en el que había retado a pelear a los jugadores de una sucursal de las menores.
Las dos campañas previas 2008 y 2007, terminaron con los colapsos en los que los Filis los desplazaron del primer lugar en la recta final. Lo ocurrido con Rodríguez ha hecho recordar el embarazoso periodo en el que Vince Coleman formó parte del club. En 1993, el jardinero fue sindicado por lanzar un petardo hacia un grupo de fanáticos que esperaba por autógrafos a la salida del Dodger Stadium de Los Angeles, hiriendo a tres niños.
Los Mets perdieron 103 juegos ese año. La actual versión es más talentosa, pero con limitaciones que son más palpables en su ofensiva. Así se explica encontrarse con un equipo que lidera las mayores con 18 blanqueos propinados, pero que a la vez ha sufrido 12 derrotas en las que ha terminado tendido en el terreno.
Tampoco ha podido ganar una sola serie fuera de casa frente a un adversario de la Liga Nacional. Previo al juego del sábado, su récord de local (36-20) contrasta un mundo con el de visitante (22-37). La gran duda al iniciar el año era que carecían de buen pitcheo, con Santana como única garantía. Pero Mike Pelfrey, Jonathon Niese y R.A.
Dickey han respondido mejor de lo previsto para que aparezcan en el quinto puesto de la Liga Nacional con una efectividad acumulada de 3.73. El bateo ha sido la nota discordante, antepenúltimos en su circuito con .249. Carlos Beltrán reapareció el mes pasado, pero su promedio de .216 indica lo mucho que le ha costado recuperar su mejor forma tras operarse la rodilla derecha en enero, una cirugía a la que se sometió sin el consentimiento del equipo.
Jason Bay, el gran fichaje durante el receso con un contrato de cuatro años y 66 millones de dólares, apenas bateaba para .259 con seis jonrones cuando a fines de julio fue colocado en la lista de lesionados por una conmoción cerebral tras golpearse contra la cerca en un juego en Los Angeles.
El único que batea por encima de .300 es Angel Pagán, mientras que los altibajos han sido la constante para David Wright y José Reyes. Y así no es posible tejer rachas de victorias.
