WASHINGTON .AP. Funcionarios militares necesitarán la aprobación del Pentágono para otorgar entrevistas y otro tipo de comunicaciones con reporteros, según una orden del secretario de Defensa Robert Gates poco después de que el principal general en Afganistán fuera despedido por sus comentarios a una revista.
La orden, emitida por Gates el viernes en un memorándum corto enviado a personal civil y militar en todo el mundo, pide a los funcionarios que se aseguren de no traspasar límites o emitir información de forma no intencionada que el Pentágono no quiere difundir.
La orden de Gates, reportada por primera vez por el New York Times en su portal de internet el viernes por la noche, estaba siendo formulada mucho antes de que el general Stanley McChrystal sorprendiera a sus jefes con sus críticas y quejas de que sus superiores no sabían lo que iba a ocurrir en un artículo de la revista Rolling Stone.
No quedamos contentos con el contenido y no quedamos contentos de no saber sobre eso, dijo el subsecretario de Defensa, Douglas Wilson, esta semana.
Wilson prometió que no se creará una Cortina de Hierro entre el Pentágono y la prensa.

