El fenómeno de los “therians” también abrió preguntas en las ciencias sociales sobre identidad y pertenencia en un contexto de cambios acelerados. Expertos señalan que estas expresiones deben leerse más allá del asombro: como parte de transformaciones sociales más amplias y de la necesidad de distinguir entre vivencia identitaria y cuadro clínico.
Para Guillermo Acuña, vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Costa Rica, la generación de estas identidades responde a un vacío que se ha identificado en torno al Estado y sus instituciones.
Evidentemente estamos en una crisis institucional, crisis de estructuras tradicionales, la familia, la religión. Estamos experimentando procesos de quiebre, el tema de la crisis de trabajo, que es una institución en sí, que ha sido desestructurado porque el Estado ya no es el empleador a nivel mundial”, dijo Acuña en una entrevista transmitida en redes sociales.
El experto precisa que es necesario tener presente que, al igual que con los “therians”, habrá nuevas identidades y manifestaciones que rompen con lo tradicional, como ha pasado anteriormente con otras tribus urbanas que, en su momento, fueron objeto de análisis, juicios de valor y explicaciones desde diversos campos.
La psicóloga Claudia Rossy dice que “muchos adolescentes empiezan viendo contenido ‘therian’, sienten curiosidad por ello y eso les hace ir investigando y entrando en este mundo. A lo mejor ven que les gusta, les da un sentimiento de identidad y van entrando poco a poco en prácticas.
Podría considerarse como un trastorno, como lo llaman algunos? La investigación científica distingue entre la teriantropía clínica, que es una afección psiquiátrica poco común que implica creencias delirantes de transformación animal.
Por lo tanto, mi propuesta es que si algunos de sus hijos se le ocurre por asunto de moda convertirse en un therian, aceptélo, pero póngalo a vivir como el animal que imite. Recuerde que los animales no usan celulares, internet, table ni ningún tipo de tecnología y usted verás como se acaba la chercha.

