Modalidad criminal



La modalidad de secuestro exprés constituye un serio desafío de la delincuencia y criminalidad que la Policía y el Ministerio Público tendrán que enfrentar con la mayor determinación para impedir que se convierta en otra epidemia de inseguridad ciudadana.

El más reciente episodio de esta modalidad criminal fue perpetrada contra una hija del periodista Geomar García que abordó un carro del transporte en la autopista de San Isidro, en cuyo interior, el chofer y otros dos sujetos procedieron a amenazarla y despojarla de dinero y teléfono celular.

Los delincuentes obligaron a la joven de 24 años a retirar de un cajero miles de pesos de su tarjeta de crédito y luego la abandonaron en una zona oscura debajo del puente Duarte.

Ya antes, dos jóvenes fueron secuestrados por antisociales al salir de una residencia del Evaristo Morales, a quienes despojaron de sus pertenencias, los obligaron a retirar dinero con sus tarjetas y los golpearon severamente antes de abandonarlos en arrecifes del Malecón.

Otra dama también fue objeto de secuestro exprés, por lo que la ciudadanía teme que este tipo de crimen se vuelva viral como ha ocurrido en otros países, donde los secuestradores asesinan a sus víctimas.

Hace bien el Ministerio Público en resaltar el secuestro en la acusación contra los apresados por la comisión de esta modalidad criminal, toda vez que los delincuentes privan de su libertad a las víctimas a las que despojan de dinero y otros objetos de valor.

Los tribunales de justicia están compelidos a aplicar a los autores de secuestros exprés la pena máxima de 40 años de prisión, porque se trata de un crimen que deja secuelas permanentes en las personas que son objeto de esa vil felonía.

La sociedad reclama de sus autoridades enfrentar con absoluta determinación a las bandas de delincuentes que incurren en ese tipo de crimen y en cualquier otra forma de criminalidad, antes de que el temor al secuestro exprés se apodere de toda la población.