PARïS, 21 Mayo 2014 (AFP) – La mostaza blanca, una planta común en Europa y en toda la cuenca del Mediterráneo, podría permitir detectar trazas de armas químicas como el gas XV varias semanas después de su utilización, según afirman científicos británicos.
Esta planta (Sinapis alba es su nombre científico) cuenta además con una capacidad de absorción de este tipo de gas neurotóxico y sus derivados, por lo que también podría servir para la descontaminación de los suelos afectados por armas químicas de este tipo, en Siria por ejemplo, subrayan los investigadores en su estudio publicado el martes por la Royal Society británica.
Estos procedieron a realizar distintas pruebas de laboratorio, exponiendo granos de mostaza blanca a una solución con un contenido de 250 microgramos de gas VX -un primo muy potente del gas sarín- y dos derivados químicos producto de la degradación natural de este gas. Las plantas fueron tomadas en diferentes etapas de su crecimiento y analizadas utilizando espectrometría y cromatografía.
Según el estudio, trazas de gas XV y sus derivados se encontraban presentes «bajo formas utilizables» en las muestras al menos 45 días después de haber provocado su contaminación.
«Mucho más tiempo que en el suelo», que es el método de detección actualmente utilizado por los investigadores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), que recientemente intervino en Siria, subrayan los investigadores.
En laboratorio, esta técnica ha permitido identificar apenas trazas ínfimas de estos neurotóxicos en las plantas utilizadas en los experimentos.

