SAIDU SHARIF. Pakistán. AP. Un atacante suicida provocó una explosión cuando pasaba el sábado en una motocicleta por un retén de seguridad en el noroeste de Pakistán, matando al menos a 13 personas e hiriendo a 52, menos de un día después de otros dos ataques mortales, informaron autoridades.
La explosión en la pequeña población de Saidu Sharif, en el violento Valle de Suat, es el segundo ataque de relevancia en el país en menos de 24 horas por lo que aumentó los temores de una nueva ola de violencia a manos de los milicianos contra del gobierno.
El viernes dos atacantes suicidas mataron a 55 personas en dos explosiones casi simultáneas en la ciudad oriental de Lahore.
Nadie se adjudicó la responsabilidad de ninguno de los ataques, aunque la sospecha recayó en la red de insurgentes islamistas que ha luchado contra el gobierno aliado a Estados Unidos por años y ha realizado ataques contra las fuerzas de seguridad recientemente.
El mayor general Ashfaq Nadeem, un importante militar en la región, dijo que en el ataque del sábado murieron 13 personas, incluyendo dos militares y dos policías. Este tipo de ataques no deben desalentarnos, queremos asegurar a la población de Suat que continuaremos combatiendo hasta que el último de los talibanes sea eliminado, dijo.
El atacante viajaba en una motocicleta cubierta cuando detonó los explosivos en el retén vigilado por la policía y el ejército en Saidu Sharif, la capital administrativa de Suat, dijo el policía Qazi Farooq. La explosión creó pánico en el barrio donde ocurrió y los militares llevaban en sus brazos a las víctimas, tanto mortales como heridos. Zia-ur-Rehman dijo desde su cama de hospital que estaba viajando en otra motocicleta cuando la explosión hizo temblar la calle y sacudió su vehículo.
Pensé que alguien me había tomado entre sus manos y luego me había arrojado, dijo Rehman, de 24 años, que sufrió cortaduras y moretones. Todos estaban llorando.
l ejército paquistaní comenzó una gran ofensiva en Suat al comienzo del año pasado, tras la caída de las negociaciones de paz con el Talibán local, que en ese entonces controlaba gran parte del valle. Las fuerzas oficiales lograron recuperar gran parte del valle para mediados de 2009 pero la violencia ha continuado. Mientras tanto en Lahore se realizaban los funerales de decenas de personas muertas el día anterior.
El policía Chaudhry Shafique dijo que la cifra de muertes aumentó a 55 el sábado, luego de que 12 personas más fallecieran durante la noche. Unas 100 personas resultaron heridas. El periodista de The Associated Press Munir Ahmed contribuyó con este despacho desde Islamabad.

