Se muda del Winter Garden, su hogar por 12 años
MARK KENNEDY
NUEVA YORK. AP. Durante una de sus últimas visitas al Teatro Winter Garden, Judy Craymer disfrutó de las butacas vacías, del elegante dorado y de la luz fantasmal en la quietud de escenario.
“Me encanta un auditorio vacío», dijo. Instantes después, la productora desplazó a la romántica que lleva adentro. “Bueno, no si el espectáculo está en plena función, claro”.
Ambas partes de Craymer -la sagaz y la creativa- se están revelando este mes mientras su querido musical “Mamma Mia!» se muda del Winter Garden, su hogar por 12 años, al Teatro Broadhurst seis cuadras más al sur.
“Tendremos otra fiesta», dice Craymer, quien ha ayudado a guiar la versión londinense de “Mamma Mia!” durante dos mudanzas desde su estreno en 1999. “Siempre me gusta tener una excusa para una fiesta”.
La mudanza, que se produce en la víspera de la función número 5.000 de “Mamma Mia!» en Broadway, se realiza con la esperanza de prolongar la vida del musical. El Broadhurst, con 1.182 butacas, es más íntimo que el Winter Garden, de 1.498, y sus costos son menores. “Económicamente, beneficia la longevidad», dijo Craymer. Aunque a “Mamma Mia!» le estaba yendo bien en el Winter Garden, Craymer pensó a futuro y decidió aprovechar que el Broadhurst estaba vacío _ambos son propiedad de la Organización Shubert_ así como la oportunidad de sacudir cualquier telaraña que se haya formado en estos años.
“Cada vez que el espectáculo se muda se renueva», dijo. Nadie -ni siquiera Craymer- esperaba que fuera a durar tanto en cartelera.
