El nuncio apostólico de su Santidad estimó ayer como urgente que se detenga la cadena de violencia y muerte que afecta el país y exhortó a la población a crear lazos de solidaridad como herramienta para luchar contra ese flagelo.
Jozef Wesolowski, representante del papa Benedicto XVI en el país, lamentó que en República Dominicana haya tanta violencia, falta de respeto a la persona humana; un crimen crea otro crimen, una muerte violenta otra muerte, por eso es urgente y necesario romper esa cadena mortal y sangrienta que aprisiona a tantos barrios populares de nuestras ciudades.
El Nuncio pronunció ayer la homilía en la celebración de la eucaristía en la Iglesia las Mercedes al celebrarse el Día de la patrona del pueblo dominicano.
El religioso ve la preocupación de los obispos dominicanos sobre la grave situación del país generalizada como es la violencia y sus raíces profundas en el narcotráfico, las drogas y tantos vicios, la búsqueda y ambición del dinero fácil y la agresividad instituida.
Agregó que a eso se suma el bajo nivel de educación, la pobreza frustrante de grandes segmentos del pueblo y la desintegración familiar.
Consideró que lo importante es no ceder a esa lógica de la violencia, a la lógica de la venganza y el odio mis hermanos y hermanas la solidaridad de los creyentes, de las comunidades parroquiales y de toda la gente de buena voluntad puede cambiar el rostro de nuestra sociedad.
Manifestó que esa solidaridad puede romper esa cadena mortal y de violencia, puede cambiar y hacer de esta sociedad, más humana y más justa.
Agregó que con esa celebración apoyaba la Jornada Nacional de Oración y Ayuno por la Paz y el Respeto a la Vida convocada el día anterior por la Iglesia Católica en todo el país.
Llamó a los dominicanos a pedir a su Patrona para que permita la unión de las familias, la unidad social de la nación dominicana y se ponga fin a la violencia y a las causas que la generan.
Wesolowski precisó que la madre no abandona a sus hijos en las adversidades y rogó a la Virgen de las Mercedes dirigir la mirada hacia el pueblo dominicano, ya que esta nación que siempre ha puesto su esperanza en su amor de madre, para que proteja a los jóvenes de la tragedia de las drogas, que los desempleados encuentren trabajo, y colme a las familias del amor que permite superar las dificultades.
