WASHINGTON. AP. Durante su infancia, Barack Obama recibió de su padre una pelota de basquetbol, su primer nombre y ambiciones, pero poco más que eso. El presidente de Estados Unidos le está pidiendo ahora a los estadounidenses que sean mejores padres que el suyo.
En contraste con lo poco que recibió de su padre, su hijo le dio mucho más: una vida de recuerdos y comentarios sobre el hombre que abandonó a su familia, un libro titulado Sueños de mi padre y el legado de sus hijas Sasha, de ocho años y Malia, de 10. Como candidato y ahora presidente, Obama está repitiendo un ritual que repite cada Día del Padre y no se avergenza de ello.
Aconseja a los hombres el tipo de padre que deberían ser y pide a los estadounidenses que sean mejores padres de lo que fue el suyo. Dijo que comprendió la importancia de la paternidad ante su ausencia en los hogares en los que creció, al igual que unos 24 millones de estadounidenses que hoy crecen sin un padre.
Su esposa, Michelle, ha contado cómo su padre fallecido, Fraser, es su cimiento y su referente. Barack Hussein Obama padre dejó una familia en Africa para estudiar en Estados Unidos.

