Por: Laurent THOMET
TOLUCA, México, 20 Feb 2014 AFP. – El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, urgió este miércoles al gobierno de Ucrania a abstenerse de combatir con violencia a los opositores que se manifiestan de manera pacífica, y advirtió sobre «consecuencias» en caso de que los abusos continúen en el país exsoviético. «El gobierno de Ucrania es el principal responsable de asegurarse de tratar de forma apropiada a los manifestantes pacíficos, de que los ciudadanos ucranianos puedan reunirse y hablar libremente sobre sus intereses sin temor a ser reprimidos», dijo Obama desde México, donde asistió a una cumbre de líderes de América del Norte.
Al menos 26 personas murieron desde el martes en Kiev durante choques entre las fuerzas de seguridad y manifestantes antigubernamentales. Se trata de los incidentes más violentos en Ucrania desde que surgieron las protestas en noviembre, cuando el gobierno decidió repentinamente suspender las negociaciones de asociación con la Unión Europea (UE) y estrechar las relaciones económicas con Rusia, un país del que ha dependido históricamente.
«Estaremos monitoreando muy de cerca la situación, reconociendo que, con nuestros socios europeos y de la comunidad internacional, habrá consecuencias si la gente se pasa de la línea», señaló Obama. «Y eso incluye asegurarse de que los militares ucranianos no intervengan en asuntos que pueden ser resueltos por civiles», apuntó el mandatario, en un mensaje a periodistas en la ciudad mexicana de Toluca (centro), donde participó en la cumbre con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper. Estas declaraciones ocurren luego de que la UE anunciara el envío de una delegación de cancilleres a Kiev y una reunión extraordinaria para el jueves.
En tanto, el gobierno estadounidense incluyó a 20 altos funcionarios ucranianos en una lista negra de visados tras advertir que emprenderá sanciones punitivas contra quienes estén detrás de la violencia. Ante la presión, el presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, anunció una «tregua» con la oposición, la cual Obama y Harper calificaron de «paso bienvenido hacia el mantenimiento de ese significativo diálogo».
Poco después, al terminar la cumbre norteamericana, Obama urgió a Yanukovich a retirar la policía antimotines y abogó por un «avance» en la formación de un gobierno técnico multipartidista en Ucrania y la adopción de reformas que permitan elecciones libres y justas el año entrante. «Mi esperanza es que a estas alturas (de la crisis), la tregua se mantenga», subrayó el mandatario estadounidense, en una conferencia conjunta con Peña Nieto y Harper. «Mi gobierno, el vicepresidente (Joe) Biden y yo personalmente hemos expresado al presidente Yanukovich la necesidad de que reconozca las aspiraciones del pueblo ucraniano, en vez de reprimirlo», recalcó.
Advertencia de sanciones a Ucrania
La crisis en Ucrania ha venido exacerbándose hasta convertirse en una verdadera encrucijada para el futuro del país, entre Rusia y Occidente. Este miércoles, las protestas se mantenían contenidas en un tenso retraimiento, con policías antimotines encarando de cerca barricadas en llamas.
En tanto, sin dar una explicaciones, Yanukovich reemplazó a su jefe de fuerzas armadas, Volodymyr Zamana, quien había recibido elogios de la oposición por oponerse a usar la fuerza contra manifestantes. Altos funcionarios del gobierno estadounidense hicieron eco de las posibles sanciones contra Ucrania e incluso advirtieron del riesgo que corren las relaciones de Defensa entre ambos países. «Hemos dejado claro que consideramos emprender acciones contra los individuos responsables de actos de violencia en Ucrania», dijo Ben Rhodes, consejero en Seguridad de Obama.
«Tenemos un juego de herramientas para llevarlo a cabo», sentenció el funcionario, quien considera que «es evidente que los ucranianos consideran que (el gobierno de Yanukovich) no responde a sus aspiraciones legítimas actualmente». Por su parte, el coronel Steven Warren, vocero del Pentágono, saludó que el ejército ucraniano se haya mantenido al margen de la crisis hasta el momento, y aseguró que cualquier intervención «puede tener consecuencias en la relación de Defensa» entre Estados Unidos y Ucrania. Los senadores estadounidenses John McCain y Chris Murphy (republicano y demócrata respectivamente), quienes visitaron Kiev en diciembre, anunciaron en un comunicado conjunto que preparan una legislación que aplique «sanciones dirigidas» a funcionarios ucranianos que impulsado la violencia.

