WASHINGTON (AP) _ El presidente Barack Obama, que enfrenta una batalla presupuestaria con el Congreso, impulsa su agenda económica ante algunos de los principales ejecutivos del país mientras advierte a los republicanos que no precipiten un bloqueo del gobierno o un inédito incumplimiento de la deuda.
Obama se preparaba para hablarle el miércoles ante el Business Roundtable, un grupo de líderes empresariales, donde enfatizaría una modesta recuperación económica que, asegura, se vería afectada si los legisladores republicanos no pueden trabajar con los demócratas para aprobar una medida de gasto provisional para mantener el funcionamiento del gobierno después de que el año fiscal termine el 30 de septiembre.
Después de eso, el Congreso debe encontrar una manera de elevar el actual límite de endeudamiento de 16.700 billones de dólares, que se espera llegue a su tope en algún momento entre mediados y finales de octubre.
Obama ha aprovechado para fortalecer sus argumentos el quinto aniversario, que se cumple esta semana, del momento en que el sistema financiero del país estuvo a punto de colapsar. El lunes dio un discurso económico en la Casa Blanca y programó para el viernes un viaje a la planta de Ford Motor Co. cerca de Kansas City, Misurí, para ilustrar la recuperación de la industria automotriz.
Algunos miembros de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes quieren atar el gasto continuo a restarle financiamiento o retrasar la emblemática ley de atención sanitaria de Obama.
La Casa Blanca informó que Obama pedirá específicamente a los líderes empresariales que envíen al Congreso el mensaje de que el incumplimiento afectaría a las empresas. Se espera que Obama culpe de las amenazas a quienes la Casa Blanca califica como «miembros extremistas del Partido Republicano».
La Casa Blanca añadió que Obama subrayará que durante la última pelea por el techo de la deuda en 2011, el arriesgado juego político arrastró al mercado bursátil a la baja, llevó a Standard & Poor’s a degradar la calificación crediticia de Estados Unidos y dio lugar a un desplome en la confianza del consumidor.
Obama insiste en que no negociará para elevar el techo de la deuda, a pesar de que las conversaciones en 2011 llevaron a un regateo sobre el recorte del déficit. La Casa Blanca rechaza en especial cualquier intento por recortar los fondos de la ley de salud, o retrasarla.
AP
