WASHINGTON. AP.- El presidente Barack Obama renovó su exhortación al Congreso para que cancele los incentivos fiscales a empresas estadounidenses con subsidiarias en el extranjero, una propuesta que incluso ha preocupado a legisladores correligionarios del mandatario.
En su mensaje semanal transmitido por radio e internet, Obama dijo que los incentivos fiscales alientan a las compañías a que creen empleos y rentas en otros países.
«No hay razón por la cual nuestro sistema fiscal deba premiar ininterrumpidamente a esas empresas por crear empleos en el extranjero»,manifestó.
«Por el contrario, deberíamos de utilizar nuestros dólares provenientes de los impuestos para recompensar a las compañías que creen empleos y empresas dentro de nuestras fronteras», agregó.
La controversia ha derivado de un proyecto de ley que se estancó en septiembre en el Senado y que buscaba poner fin a algunos créditos y aplazamientos fiscales a compañías estadounidenses con filiales en el extranjero.
Aunque Obama señaló a la oposición republicana, el proyecto de ley tampoco logró el apoyo de algunos demócratas _entre ellos el presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, Max Baucus_, que expresaron preocupación de que ese cambio pondría a Estados Unidos en desventaja competitiva.
gupos empresariales, han expresado su rechazo a que se ponga fin a lo que el gobierno considera resquicios fiscales.

