MÉXICO, (AFP) .- Ocho de los nueve decapitados que fueron localizados la madrugada del domingo en el estado mexicano de Guerrero (sur) son militares, informó el Ejército mexicano a través de la Secretaría de la Defensa (Sedena).
«Fueron localizados los cuerpos sin vida de ocho militares en la ciudad de Chilpancingo, quienes en sus cuerpos presentaban signos de tortura y desprendimiento de cráneo», informó la Sedena en un comunicado.
La Sedena atribuyó este ataque a una reacción del crimen organizado como consecuencia «los fuertes golpes del Ejército y Fuerza Aérea» y que han provocado una «merma» entre esos grupos.
Inicialmente, el servicio médico forense informó que siete de los cuerpos de los decapitados habían sido identificados como militares, uno más era un civil de profesión abogado y otro permanecía en calidad de desconocido, aunque finalmente fue identificado como militar.
Los decapitados, todos de sexo masculino, fueron localizados la madrugada del domingo en una transitada avenida de Chilpancingo dentro de bolsas de plástico, informó la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero.
«Entre las 03H00 y las 04H00 (09H00 y 10H00 GMT) se localizaron nueve cabezas dentro de bolsas de plástico y unas tres horas después se encontraron los cuerpos en lugares distintos. Todas las víctimas son de sexo masculino», indicó el parte policial de la SSP.
Un oficial, que pidió no ser identificado, dijo a la AFP vía telefónica que a un lado de las cabezas había un mensaje con una amenaza escrito en una cartulina, aparentemente relacionado con el tráfico de drogas.
«Esto le va a pasar a todos los guachos (sureños) por pasados de verga. Esta es una de cal por las que van de arena. Por cada elemento que nos maten, les vamos a matar a diez. Hijos de su puta madre. Atentamente: Ya saben quien», decía el mensaje, según el oficial.

