LIMA. AFP. La Organización de Estados Americanos (OEA) inició la noche del domingo en Lima su 40a asamblea general ordinaria, en presencia de cancilleres o representantes de sus 33 países miembros, convocados para debatir el control de armas en la región y el retorno de Honduras al organismo.
La Asamblea General fue inaugurada por el presidente Alan García y el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, que agradeció «la confianza de los países miembros» por haberlo reelegido recientemente por cinco años más desde el 2010.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llegó tarde en la noche del domingo y se sumará el lunes a la sesión de cancilleres. Terminada la Asamblea, Clinton realizará visitas a Ecuador, Colombia y Barbados.
La ausencia del canciller brasileño Celson Amorim fue una de las más notorias, pese a que su presencia en Lima había sido anunciada por los organizadores de la OEA.
El secretario general de la OEA abogó en un discurso por el retorno de Honduras al colectivo hemisférico, alegando que ello «permitiría abordar de mejor manera la situación de derechos humanos en ese país».
«Honduras sigue suspendida y seguimos trabajando para su restitución», acotó, resaltando que para muchos países de la región el retorno está condicionado al regreso a su país como ciudadano y sin problemas judiciales del depuesto presidente Manuel Zelaya, quien vive exiliado en República Dominicana.
A pesar de ello, Insulza destacó que el continente americano «se encamina a establecerse como una de las dos regiones democráticas del mundo».
Respecto al control de armas, que será abordado como parte del tema central de la asamblea -que sesionará bajo el nombre de ‘Paz, cooperación y seguridad en las Américas’- Insulza recordó que «América es la primera región libre de armas nucleares del mundo».

