Orto-escritura



¿Por qué los dominicanos llamamos “tajo” a la carne?

 

Los estudiosos de la lengua atribuyen origen rural al uso de la palabra /tajo/ con el significado de carne. Hasta hace pocas décadas la mayoría de la población dominicana vivía en el campo. Como los campesinos hemos emigrado hacia los centros urbanos y escribimos en periódicos y libros, firmamos decretos y cartas pastorales, aprobamos leyes y dictamos cátedras universitarias, es de presumirse que el vocablo tajo, carne comestible, se haya asentado en nuestro hábitat.

De verdad, la voz tajo deriva del verbo /tajar/ y el Diccionario de la lengua española le atribuye las siguientes acepciones:

1. m. Corte hecho con instrumento adecuado.2. m. Sitio hasta donde llega en su faena la cuadrilla de operarios que trabaja avanzando sobre el terreno; como la de mineros, segadores, taladores, etc.3. m. Escarpa alta y cortada casi a plomo. 4. m. Filo o corte. 5. m. Pedazo de madera grueso, por lo regular afirmado sobre tres pies, que sirve para partir y picar la carne sobre él. 6. m. tajuelo (? banco rústico). 7. m. Trozo de madera grueso y pesado sobre el cual se cortaba la cabeza a los condenados. 8. m. coloq. tarea (? trabajo que debe hacerse en tiempo limitado). 9. m. coloq. Lugar en el que se trabaja. Me voy al tajo.10. m. Esgr. Corte que se da con la espada u otra arma blanca, llevando el brazo de derecha a izquierda. 11. m. Zam. tabla de lavar. 12. m. C. Rica. cantera (? sitio de donde se saca piedra). 13. m. desus. Corte o hechura de un vestido.

Ninguna de las acepciones hace referencia a carne, pero sí a trozo, pedazo, corte. La asociación podría ser que un trozo de carne es un tajo. Pero hay otros detalles que ayudan a la aproximación. Por ejemplo, el verbo tajar significa “Dividir algo en dos o más partes con un instrumento cortante”.

El participio de ese verbo es tajado, que al hacer la función de adjetivo asume el femenino tajada: “1. adj. Dicho de una costa, de una roca o de una peña: Cortada verticalmente y que forma como una pared. 2. f. Porción cortada de algo, especialmente de carne cocinada”.

Ya ven, en la segunda acepción aparece el vocablo carne. Es decir, una tajada es una porción de carne. Bien sabido es que en el habla dominicana predomina para tajada el significado de pedazo de una naranja. Se ha hecho extensivo el término, como sustantivo, para indicar los beneficios que recibe una persona –generalmente un funcionario público- en una negociación que implica recursos del erario: “La obra no sirvió, pero al ministro no le importa porque ya cogió su tajada”.

El participio activo del verbo tajar es tajante: que taja. El Diccionario lo registra así: 1. adj. Que taja. 2. adj. Concluyente, terminante, contundente. 3. m. carnicero (? persona que vende carne). ¡Eureka! Ahí está, en la tercera acepción, tajante es sustantivo y equivale a carnicero.

La Nueva gramática de la lengua española, página 481, cuando trata de las voces terminadas en –nte (originadas en el participio activo) indica lo siguiente: “Entre los muchos nombres de oficio en –nte perdidos o poco usados, cabe señalar aprovechante, bailante, (hoy bailarín, bailador, bailaor y bailón, de sentido distinto), musicante o trabajante. Con el sentido del actual carnicero se usaban antiguamente tajante y cortante”.

Si tajante equivale a carnicero, no es de extrañar que lo que vende sea tajo, es decir carne.