Orto-escritura



PÁGINA 31 PERALTA

Caramba, todavía hay problemas con el verbo haber.-

Al escuchar a un presentador de televisión emplear la forma verbal “habemos”, el pasado miércoles, decidí cambiar el tema que tenía apuntado para esta columna. Si ese señor, que vive de hablar en público, dice “habemos personas” o “habemos muchos que…” ¿qué harán quienes lo escuchan y lo tienen como modelo de hablante?

Las recomendaciones contenidas en este artículo cuentan con el aval del Diccionario panhispánico de dudas, publicación de la Asociación de Academias de la Lengua Española, el cual citaré por sus siglas DPD.

Lo primero a recordar es que la principal función de /haber/ es como auxiliar para conjugar otros verbos en los tiempos compuestos: Yo he amado. Tú has leído. Él no ha llegado. Nosotros no hemos comido. ¿Vosotros habéis venido antes? ¿Ustedes han venido antes? Ellos han respondido.

Fuera de ese rol, funciona como impersonal y cuando esto ocurre, la tercera persona del singular del presente de indicativo, en lugar de /ha/, adopta la forma especial /hay/. Los verbos impersonales, precisamente, solo se conjugan en tercera persona: Hay abundancia, hay problema, hay un olor…Pero algunos hablantes tienden a meter la primera persona del plural del presente de indicativo y recurren al detestable “habemos”, sobre todo cuando quien habla hace una crítica y por modestia o lo que fuese quiere incluirse. Es muy propio del habla vulgar el uso de “habemos” con el sentido de “somos o estamos”.

El siguiente párrafo es una cita del DPD:
“4.1. habemos. Precisamente por su carácter impersonal, solo puede conjugarse en tercera persona del singular, de modo que si se desea expresar la presencia de primeras o segundas personas, no debe utilizarse, en la lengua culta, el verbo haber, aunque a veces se haga así en la lengua popular, recurriendo, para la primera persona del presente de indicativo, a la forma habemos: «En México tenemos escasez de líderes naturales. Los pocos que habemos somos combatidos por múltiples intereses» (Proceso [Méx.] 19.1.97); ¿Cuántos habíais en la fiesta?; debió haberse dicho los pocos que somos o ¿Cuántos estabais/erais en la fiesta?”

También observa el DPD que además de su empleo como auxiliar, el otro uso importante de haber es denotar la presencia o existencia de lo designado por el sustantivo que lo acompaña y que va normalmente pospuesto al verbo: Hay alguien esperándote; Había un taxi en la puerta; Mañana no habrá función; Hubo un serio problema. Como se ve en el primer ejemplo, en este uso, la tercera persona del singular del presente de indicativo adopta la forma especial hay. Esta construcción es heredera de la existente en latín tardío «habere (siempre en tercera persona del singular) + nombre singular o plural en acusativo». Así pues, etimológicamente, esta construcción carece de sujeto; es, por tanto, impersonal y, en consecuencia, el sustantivo pospuesto desempeña la función de complemento directo.

Quien revise la conjugación del verbo haber, en todos los tiempos y modos, podrá comprobar que en ninguna forma aparece el nebuloso “habemos”, cuyo empleo no tiene razón de ser. Hay personas, entre las que me cuento, que quieren borrar esta afrentosa palabra.