PARÍS. AFP. Pantalones ceñidos, drapeados o bombachos, o cortos sobre «leggings» como los de las mujeres, lucidos con suéteres con aplicaciones de cuero o bajo abrigos largos: la moda masculina para el invierno próximo apuesta por la elegancia y una cómoda informalidad. Los pantalones cortos fueron definitivamente una de las piezas claves en una buena parte de los desfiles y las presentaciones en salones de la moda masculina que empezaron el jueves y terminan este domingo por la noche en París, cuando arrancan los exclusivos desfiles de alta costura. No sólo los japoneses Issey Miyake y Kenzo, cuyo director artístico es ahora el italiano Antonio Marras, sino firmas clásicas como Dior, vistieron a sus modelos con pantalones cortos, que parecían más elegantes porque iban acompañados de lujosos jerséis o corbatas sedosas, con hilos de plata. La paleta de colores propuesta por los diseñadores de moda masculina para el otoño-invierno 2010-2011 fue múltiple: desde el negro, que dominó una buena parte de los desfiles -desde el de la casa Blaak hasta la presentación de Ungaro-, pasando por verdes, dorados, chocolates, rojos y anaranjados, o como en Miyake, que apostó por todos los tonos café y caramelo. En algunas colecciones dominó el blanco, como en la del holandés Francisco Van Bethum, que se inspiró en la Rusia Imperial, diseñando pantalones bombachos y chaquetas cubiertas de lentejuelas doradas. Otros citaron inspiraciones más literarias, como Vuitton, que dijo haberse inspirado en el escritor Franz Kafka para una colección oscura, donde las chaquetas en tweed contrastaban con camisas blancas, flotantes.

