MINA SAN JOSE. CHILE. AP.- Con dos perforadoras detenidas y sólo una trabajando el sábado, los técnicos del rescate de 33 mineros atrapados hace casi dos meses a 700 metros de profundidad, estudian si colocar o no tubos de acero que refuercen el túnel por el que serán izados los obreros, indicó el ministro de Minería, Laurence Golborne.
Las familias de los mineros atrapados, por su parte, recibieron entre vítores y agitando banderas de Chile cuatro camiones que llegaron el sábado a la mina trayendo ocho contenedores, de un total de al menos 30, que servirán como locales para dar la primera atención médica a los mineros y como sitio de encuentro con uno o dos de sus parientes el día de su salida, posiblemente en la segunda quincena de este mes
«Es un día menos para nosotros…pronto los vamos a sacar», dijo Cristina Nuñez, esposa de Claudio Yáñez, de 34 años, uno de los mineros en el socavón. «Estamos muy contentos, con cada llegada (de equipos a la mina) queremos que los días avancen más rápido».
«Ver los módulos es felicidad…estamos viendo la luz. Ya no sumamos los días, sino descontamos», dijo Alberto Segovia, hermano de Darío Segovia, de 48 años, otro de los mineros.
Alberto Iturra, jefe del equipo de sicólogos que atiende a los mineros, reiteró que esta semana y la próxima los 33 hombres reciben entrenamiento para enfrentar las cámaras de televisión y fotos.
«Están muy contentos con la actividad. Primero, enseñarles a expresar claramente sus ideas y después ponerse en situaciones…(de enfrentar) micrófonos y cámaras, (que) no les resulte estresante y no sea un problema posterior que no sepan enfrentar», dijo.
El entrenamiento de aproximadamente una hora al día fue solicitado por los mineros.
Revestir el túnel de izada con tubos de acero para reforzarlo y facilitar el desplazamiento de la jaula o cápsula en la que ascenderán uno a uno los mineros tomaría de siete a 10 días después de que la perforadora termine de cavar el ducto, según Golborne. Por ello, es clave la decisión de colocar o no los tubos.
Dos meses
Los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad van a cumplir dos meses en esa situación, en tanto, recibirán entrenamiento psicológico para que puedan enfrentar los microfonos y las cámaras de televisión a su salida.

