Panamá, (EFE).- El partido del expresidente de Panamá Ricardo Martinelli, autoexiliado en EE.UU. y con orden de detención por un caso de escuchas, informó hoy que abrió un proceso disciplinario a 16 de sus 25 diputados por no haber seguido la línea partidista en la reciente elección del presidente del Parlamento.
El partido Cambio Democrático (CD, opositor) publicó este lunes en su cuenta en Twitter la resolución mediante la cual decide “abrir investigación disciplinaria” a los 16 diputados, que no votaron por su correligionario, Fernando Carrillo, para presidir la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) para el período 2016-2017.
En la presidencia del Legislativo fue reelegido el pasado viernes el diputado del fraccionado Partido Revolucionario Democrático (PRD) Rubén De León, gracias a un pacto que incluye al gobernante Partido Panameñista, el oficialista Partido Popular (PP) y buena parte de los diputados de CD.
La AN está compuesta por 71 diputados- 26 del PRD, 25 del CD, 16 del Partido Panameñista, 2 del Molirena, 1 del PP y 1 independiente Sólo 9 legisladores del partido fundado y presidido por Martinelli votaron a favor de Carrillo.
La actuación de los 16 diputados que favorecieron a De León “es un grave indicio de la comisión de actos de indisciplina partidaria, que de acreditarse las pruebas correspondientes, sin duda alguna constituyen violaciones” de los estatus del partido, reza la resolución No.1, fechada el 1 de julio de 2016 pero difundida este lunes.
Martinelli acusó el viernes pasado al grupo de diputados de haberse vendido al Gobierno del presidente panameño, Juan Carlos Varela, y aseveró que por ello serían expulsados de la formación política.
Ya en enero pasado, la bancada parlamentaria del CD se negó a firmar un “compromiso de lealtad” con el partido y además desconoció la designación de Alma Cortés como presidenta encargada del colectivo, dos directrices ordenadas por Martinelli a través de cartas enviadas desde EE.UU.
Los diputados alegaron entonces que la designación de Cortés, una de las colaboradoras más cercanas de Martinelli, no estaba apegada a los estatus del partido ni a la ley electoral, y que la firma de un compromiso de lealtad era innecesaria porque habían “cumplido con entereza” su tarea de “hacer una oposición constructiva».

