El presidente del Grupo Corripio afirmó anoche que no promueve ni rechaza la reelección y que corresponde a la gente decidir libremente su destino político, sin coacción y en ejercicio del derecho a elegir. José Luis Corripio Estrada, en un aparte tras el ceremonial de entrega del Premio Nacional de Literatura, indicó textualmente:
“Mi padre llegó a República Dominicana en 1971 como pasajero de tercera clase en un barco, porque en la nave no había cuarta clase. Durante 97 años hemos hecho fe del trabajo y esa ha sido la clave. Hay que pagar un precio para salir de la pobreza. Para salir de la pobreza se impone sobre todo el esfuerzo y sacrificio”.
“Nuestra familia pasó por todos los gobiernos: vivimos la ocupación americana de 1916-1924, a Horacio Vásquez, a Trujillo y todos los otros gobiernos de la etapa de apertura democrática. Como Grupo no nos sentimos responsables de las decisiones del pueblo teniendo o no teniendo medios de comunicación. Consideramos que el pueblo libremente sin coacción, debe escoger lo que le convenga. No tenemos que cuestionar esas decisiones”.
“Hemos vivido con situaciones positivas y negativas, con circunstancias que a uno le agrandan más o le agradan menos, pero es claro que jamás hemos entendido que tenemos que tomar una decisión a nombre del pueblo. Lo que se impone es seguir lo que el pueblo dice o aspira. Nada es tan lineal como para decir que cuatro años buenos o malos, puedan dar o ocho años buenos o malos.
“Respeto tanto a quienes abogan como a quienes rechazan la reelección. Respeto ambas posturas. Nos hemos manejado 97 años con lo que el pueblo ha decidido y en ningún caso ha dependido nuestro progreso de contratos, “enllaves” en los puestos gubernamentales, o mediante acuerdos y facilidades más allá de lo que establece el buen y lícito comercio, con apego a las leyes”.
“Hemos tenido la suerte de ser amigo de todos los presidentes dominicanos. Una vez me preguntaron la clave de esa buena relación. Y ofrecí una repuesta atípica: Nuestro progreso ha dependido de nosotros, de nuestro trabajo y cuando hemos tenido que pedir un asunto a un presidente amigo, lo que hemos pedido es exactamente lo mismo que le pediríamos, a un presidente no tan amigo, siempre en el marco de la ley”.

