PARIS. Francia.- El presidente Leonel Fernández pidió este martes una extensión de diez años de la presencia de la Minustah en Haití, como forma de garantizar la estabilidad política de esa nación.
Igualmente, el mandatario planteó la necesidad de una reforma constitucional que elimine la realización de elecciones consecutivas y definan claramente de los roles del Primer Ministro y el Presidente de la República.
A juicio de Fernández la realización de elecciones seguidas perturba la labor de un gobierno que se ve impedido hacer planes de desarrollo a largo plazo, dirigidos a mejor la calidad de vida de sus ciudadanos.
Ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional y miembros del Grupo Amistad Francia -República Dominicana, al responder preguntas sobre el tema de las relaciones dominico-haitiana, Fernández dijo que con excepción de los gobiernos que ha encabezado el presidente René Preval, Haití no ha podido garantizar su estabilidad política.
Manifestó que en conversación con líderes haitianos, éstos le han comunicado la necesidad de reformar la Constitución para fortalecer los órganos de poder, de manera que se puedan establecer con mayor claridad los roles del Primer Ministro y del Presidente.
El mandatario afirmó que algunos de los dirigentes haitianos le han manifestado la idea de que la constitución haitiana pase de un régimen semi parlamentario y presidencialista a uno estilo presidencialista, como República Dominicana
En respuesta a la pregunta de varios legisladores franceses sobre el tema haitiano, el mandatario dominicano abogó por la permanencia de los cascos azules de las Naciones Unidas diez años más, a fin de garantizar la estabilidad y que el gobierno haitiano pueda trabajar de cara al futuro el tema de la seguridad interna.
Refirió que en una ocasión se le planteó desmilitarizar la frontera dominicana, lo cual rechazó por entender que es un tema de seguridad interna, pues la experiencia haitiana de disolver el Ejército resultó negativa con el tiempo.
No se puede policializar la frontera, aseguró Fernández al rechazar el criterio de retirar a los militares de esa parte.
Por el narcotráfico, que utiliza el territorio haitiano como base de operación, Fernández solicitó al gobierno francés su colaboración para combatir ese flagelo en la zona fronteriza de ambos países.
Sobre la migración de haitianos indocumentados, el presidente Fernández planteó la necesidad de regularizar el statu de los inmigrantes, de manera que las autoridades dominicanas puedan identificarlos, saber dónde viven y a qué se dedican.
Resaltó los grandes servicios que presta la sociedad dominicana a los haitianos inmigrantes en materia de educación, salud y empleo, pues República Dominicana eroga una gran cantidad de recursos en servicios de sanidad en los haitianos.
Dijo que a pesar de que Haití y República Dominicana comparten elementos históricos comunes y un mismo territorio, ambos países tienen diferencia de lengua y cultura.
A su llegada a París
Fernández fue recibido por el presidente de la Cámara de Diputados, Bernard Accoyer, con quien departió durante tres cuartos de hora. Habló durante una hora ante la Comisión de Exteriores, un discurso al que no se permitió la entrada a la prensa.
Fernández se entrevistaría hoy con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, a las 5:00 de la tarde en París, mediodía en República Dominicana. Hablarían sobre cambio climático.
