El director de Migración, vicealmirante Sigfrido Pared Pérez, pidió este martes a la Justicia y a la Policía investigar si actuaron manos criminales en el incendio que destruyó una pensión de 20 habitaciones en las que residían 80 haitianos en Pueblo Nuevo, Mao.
Indicó que el hecho es preocupante, porque se produce luego que dirigentes barriales de Santiago amenazaran con tomar la justicia por sus manos y expulsar a los haitianos residentes en esa provincia.
Advirtió que Migración no tolerará actuaciones similares y que someterá a la Justicia a las personas que usurpen las funciones de esa dependencia y tomen medidas para expulsar a ciudadanos haitianos del territorio nacional.
El incendio se originó ayer en dos pensiones de la calle Casiano Gómez, parte atrás.
La pensión es propiedad de Antonio Núñez, de 65 años, y Ramón Emilio Peña, de 67 años.
Miembros del Cuerpo de Bomberos de Mao evitaron que el fuego se extendiera a otras casas contiguas.
Los bomberos y la policía dijeron que ninguna persona resultó lesionada.
Las habitaciones donde vivían las familias haitianas estaban techadas de madera y cobijadas de zinc y se redujeron a cenizas.
Ningún grupo en particular debe tomar la Justicia en sus manos. Eso es usurpación de funciones en violación a la Ley, advirtió Pared Pérez.
Ninguna persona tiene autoridad que no sea la que da la Ley, precisó el funcionario gubernamental.
Algunos medios de comunicación han advertido a las autoridades sobre las graves consecuencias de que los dominicanos tomen la Justicia por sus manos y comiencen a actuar contra los haitianos residentes en el país.
Dirigentes barriales de Santiago dieron a las autoridades de Migración un mes de plazo para que detegan a los haitianos ilegales que residen en esa provincia y los repatrien a su país.
De lo contrario, advirtieron atacarán a los haitianos y los expulsarán del país.
Temor al cólera
Los grupos que solicitan la expulsión de los haitianos alegan que quieren evitar la propagación del cólera en el territorio dominicano. Ese mal ha matado a cerca de 4 mil personas en Haitì.

