POR PEDRO CASTRO
El Nacional
Un repartidor de El Nacional y Hoy y su esposa solicitaron esta mañana ayuda al Plan Social de la Presidencia y al Despacho de la Primera Dama, para continuar con el tratamiento médico de su hijo que se encuentra postrado en una silla de ruedas.
Francisco Antonio Ureña y su esposa Agustina Antigua dijeron que su situación económica le Impide continuar con el tratamiento médico de su hijo Steven Ureña Antigua, de 35 años, que desde abril 2006, fue baleado por desconocidos en Villa Juana.
Se quejaron de que la Policía, a pesar del tiempo que ha transcurrido de ese hecho, no ha dado con los responsables, a su juicio, porque no pertenecen a una familia pudiente en esta sociedad.
En visita a la redacción de El Nacional, expresaron que quisieran que las instituciones públicas o privadas que asisten a personas de escasos recursos económicos puedan contribuir a que su hijo recobre la normalidad.
Precisó que acuden a la solicitud de la ayuda porque ya no tienen recursos para continuar el tratamiento de su vástago que diariamente tiene que tomar hasta treinta pastillas con gastos promedio de casi 10 mil pesos semanales.
Los esposos Ureña agradecen a cualquier persona o institución que pueda contribuir a solucionar el problema de salud de su hijo llamar al teléfono 809-238-8234 o acudir, a la calle 31 Este número 93 ensanche Luperón.
Plantearon que su hijo podría ser llevado a los Estados Unidos o a cualquier otro país donde puedan resolverle el problema de salud que le afecta.
Precisó que su hijo habla tres idiomas y estudiaba ingeniería de sistema en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Dijo que el día que su hijo fue baleado había salido de trabajar de la Zona Franca San Isidro y que acudió a compartir con unos amigos y estando en el establecimiento acudió al baño y ahí fue baleado por desconocidos con cinco disparos por la espalda y a la fecha no saben quién lo hizo ni por qué.
La Policía no ha investigado nada, eso se dejó así, porque aquí, la Policía nada más investiga los casos que son de los apellidos sonoros, precisó.
Dijo que su hijo está en una condición de parálisis permanente de sus extremidades inferiores con dolores permanente que lo llevan a borde de la desesperación.
Están analizando la posibilidad de hasta vender su casa para continuar con el tratamiento de su hijo.
