La familia Ramírez Matos, de Tamayo, provincia Baoruco, solicitó al presidente de la Suprema Corte de Justicia y al jefe de la Policía que intervengan para que se haga justicia y prevalezca la seguridad en un juicio de fondo al matador de su pariente Nildio Ramírez Mañaná.
Los abogados Gustavo Soto de Jesús y David Guante dijeron que procede que la jueza que preside el Tribunal Colegiado de la provincia de Baoruco, Felina Nova Jiménez, se inhiba de continuar conociendo el juicio de fondo, porque en varias ocasiones ha presidido audiencia al principal imputado del asesinato, Carlos Julio Matos Montero (Calín) y casi siempre resulta descargado.
Además mediante una decisión extraña descargó otros imputados implicados en la muerte de Nildio Ramírez a pesar de que las partes habían solicitado que los mantuviera en prisión, por tanto la Suprema Corte debe declinar el proceso a otra jurisdicción para una sana administración de Justicia.
Mientras la señora Julia Ramírez Matos, hermana de Nildio, solicitó al jefe de la Policía, mayor general Nelson Ramón Peguero Paredes, que instruya a los policías que prestan servicios en Tamayo para que hagan prevalecer la seguridad en la sala de audiencia y los pasillos del tribunal, porque en varias ocasiones la familia del imputado Matos Montero se mantienen amenazándola de muerte para que se retire del proceso.
Durante una visita a la redacción de El Nacional, la señora Ramírez Matos expresó “Yo como mujer me siento amenazada, ellos me dicen ‘la próxima eres tú’ y nosotros solo estamos demandando justicia por nuestro hermano asesinado”.

