La crisis financiera incrementará la brecha entre pobres y ricos en Latinoamérica y Europa, si los gobiernos de los subdesarrollados no aplican políticas de protección al empleo y al aparato productivo.
A esas conclusiones llegaron los delegados de 12 países latinoamericanos reunidos el fin de semana en el país. La posición fue fijada en la Declaración de Bayahíbe en el Encuentro Internacional por la Democracia Participativa, la Descentralización y el Desarrollo Local.
A esas conclusiones llegaron los delegados de los doce países latinoamericanos y de Europa reunidos el fin de semana en Bayahíbe, Higüey.
El grupo advirtió que las desigualdades sociales van a empeorar, como consecuencia de las crisis económicas y que la democracia participativa y la descentralización son insuficientes para consolidar el desarrollo de los ciudadanos.
En el encuentro participaron autoridades municipales de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, España, Haití, Italia, México, Portugal, Uruguay, Estados Unidos y República Dominicana, convocados por la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu) y el Consejo Nacional de Reforma del Estado (Conare).
El país tuvo una representación de 88 municipalidades y 34 instituciones y organizaciones de la sociedad civil. La declaración establece que la descentralización municipal necesita de una nueva ética, por estar enfrentada al autoritarismo, al clientelismo y a la corrupción.
