Tallín, (EFE).- El cineasta de origen polaco Roman Polanski
fue el gran vencedor en la gala de los Premios del Cine Europeo con
los seis galardones otorgados a su película «The Ghost Writer», en
una edición en la que Patricio Guzmán ganó el premio al mejor
documental con «Nostalgia de la luz».
El realizador chileno, que entró en competición gracias a la
producción franco-alemana de su cinta, dedicó la victoria a «las
mujeres que todavía son víctimas de la dictadura de Pinochet», que
son las que centran esta película también premiada en el Festival de
Cine de San Sebastián.
Menos suerte tuvo la hispano-argentina «El secreto de sus ojos»,
que optaba al premio a la mejor película pero no tuvo posibilidades
ante el «huracán Polanski».
El director de origen polaco y nacionalidad francesa aceptó sus
premios por videoconferencia, debido a la causa pendiente que tiene
con un juzgado de Los Ángeles desde 1978 por cargos de abuso sexual
a una menor, y al acuerdo de extradición existente entre Estonia y
Estados Unidos, que le hace susceptible de ser detenido.
Vestido con camiseta y desde una cámara web, el ganador del Óscar
por «The Pianist» (premio que tampoco pudo recoger) agradeció el
premio a esta película «con equipo netamente europeo» y lamentó «no
poder estar en Tallín para recoger estos premios».
Tras el Oso de Plata recibido en Berlín en febrero y que no pudo
recibir por estar bajo arresto domiciliario en Suiza, el realizador,
de 77 años, ha vuelto a recibir el apoyo de la comunidad artística
en Tallín por su película «The Ghost Writer», protagonizada por Ewan
McGregor y Olivia Williams.
Mejor película, mejor director, mejor actor (para el escocés Ewan
McGregor), mejor guión, mejor dirección artística y mejor banda
sonora compusieron el monopolio de Polanski en Estonia.
Así, la Academia del Cine Europeo se ha rendido a un elegante
thriller político en el que el realizador reflexiona sobre las
cortinas de humo del poder utilizando, como Alfred Hitchcok, la
figura del héroe involuntario, que se convierte en «escritor
fantasma» de la biografía del primer ministro británico, papel que
interpreta McGregor.
Su dominio en la ceremonia (se llevó seis de los siete premios a
los que aspiraba) y la ausencia de todos y cada uno de los premiados
por su película, sólo dejó espacio a un premio para la actriz
francesa Sylvie Testud.
La única candidatura infructuosa de «The Ghost Writer» fue la de
mejor montaje, que recayó en la cinta francesa «Carlos», de Olivier
Assayas, y el palmarés se completó con el premio Carlo di Palma a la
mejor fotografía para la otra favorita, «Lebanon», de Samuel Maoz,
que también se hizo con el premio FIPRESCI de la prensa
internacional.

