La Policía apresó anoche a dos jóvenes que mataron a balazos con su propia arma al cabo Rafael Jiménez Mesa, quien los custodiaba cuando eran conducidos de Baní hacia el Departamento de Recuperación Vehículos Robados en Santo Domingo.
Rafal Junior Vinicio Recio, de 18 años, y Rafael Carrasco Tapia o Rafaelito Carrasco Tapia (Bebé) fueron arrestados a bordo de una yipeta robada en momentos que la Policía realizaba un chequeo en Azua.
El alistado Jiménez Mesa, quien prestaba servicio en la Dirección de Investigaciones Criminales de San Juan de la Maguana, fue muerto de cinco balazos tras descuidarse de sus agresores que le arrebataron su pistola Taurus, calibre nueve milímetros y le dispararon.
El hecho ocurrió en horas de la tarde de ayer en el tramo carretero del kilómetro 7 de la sección Ojo de Agua, en Baní, cuando el cabo, en compañía del primer teniente Armando Enrique Pérez Castillo, trasladaba a los detenidos hacia Santo Domingo.
En esa circunstancia explotó uno de los neumáticos traseros de la yipeta, por lo que el oficial salió a buscar un gomero, dejando al cabo Jiménez Mesa custodiando a los dos detenidos, y cuando regresó encontró varios casquillos y el cadáver del alistado.
Los presuntos matadores fueron apresados cuando viajaban en la yipeta Ford Explorer, color negro, placa G185087, la cual figura como robada mediante asalto el pasado sábado 15 de agosto.
No obstante, otra versión policial señala que los detenidos fueron entregados en el Palacio de la Policía al mayor Esteban Feliz Méndez, por el señor Rafael Junior Vinicio Recio, padre de uno de los presuntos asesinos.
Evidencias
Un informe policial precisa que en el momento de la entrega aún los reapresados tenían los pedazos de esposas rotas por ellos mismos y el arma de reglamento del cabo asesinado.
Muchos policías han sido víctimas de los presos que custodian.

