La República Dominicana cerró el año 2025 con una noticia que invita a estar positivos y reafirma el potencial económico del país: las exportaciones mineras alcanzaron su mayor valor histórico al superar los US$2,590 millones, consolidando al sector como uno de los principales motores de crecimiento y generación de divisas.
Según datos del Banco Central, este desempeño representa un crecimiento de 52 % en comparación con 2024, cuando las exportaciones mineras totalizaron US$1,712.7 millones. Incluso frente a años de alta referencia, como 2021 cuando se registraron US$2,159.5 millones, el avance es significativo.
Estas cifras convierten a 2025 en el mejor año para la minería dominicana en términos de exportaciones, reflejando un sector más dinámico, competitivo y estratégicamente integrado a la economía nacional.
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El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, destacó que el impulso fue particularmente notable en el último trimestre del año, con exportaciones por US$825.9 millones, un aumento de 67 % respecto al mismo período de 2024. Este desempeño reafirma la capacidad del sector para sostener ritmos de crecimiento elevados, incluso en contextos internacionales marcados por incertidumbre.
La minería mantiene una participación clave dentro de las exportaciones totales del país, concentrando más del 40 % del valor exportado, con el oro como principal rubro, seguido por la plata y el cobre. Este peso específico no solo fortalece la balanza comercial, sino que también garantiza una fuente estable de divisas, empleo e inversión, aspectos cruciales para la estabilidad macroeconómica.
Más allá de las exportaciones, el sector minero reafirmó su atractivo para la Inversión Extranjera Directa (IED). Entre enero y septiembre de 2025 captó US$556.3 millones, equivalente a cerca del 14 % del total de IED recibido por el país en ese período. En conjunto, energía y minas concentraron alrededor del 40 % de toda la inversión extranjera, consolidándose como uno de los ejes de mayor confianza para el capital internacional.
El crecimiento del sector también muestra señales de diversificación y sostenibilidad. La minería artesanal del larimar alcanzó reconocimiento global con la Denominación de Origen “Larimar Barahona”, inscrita ante la OMPI, fortaleciendo su protección y valor en los mercados internacionales. Asimismo, avanzaron proyectos estratégicos como la exploración de tierras raras en Pedernales, claves para las nuevas tecnologías.
A esto se suma la revisión de la Ley Minera 146-71, orientada a modernizar el marco legal, y los avances sociales, como el acuerdo de reasentamiento para la expansión minera en Cotuí, con una inversión superior a RD$20,000 millones para el desarrollo comunitario.
En conjunto, estos resultados confirman que la minería dominicana no solo es una realidad económica sólida, sino también una fuente de esperanza y confianza en el futuro productivo del país.

