¿Por qué será?
Detrás de conductas contradictorias aparece invariablemente el conflicto de autoridad. Y éste se expresa a través del temor o el fanfarroneo exagerado. ¿Tiene esto que ver con el origen de la infancia del individuo? Siempre me han intranquilizado un poco las palabras como autoestima, autoconcepto, autoimagen.
La estima se refiere al valor que damos a algo; un concepto es una idea, una noción, lo que nosotros pensamos. Una imagen es una representación de algo, no lo real. Las definiciones en la literatura referente a los niños son vagas y evasivas, y difieren según la interpretación individual.
Muchos escritores evitan definir el autoconcepto, pero están listos para discutir las manifestaciones de un autoncepto negativo y la necesidad de mejorar el autoconcepto de un niño.
Un bebé no nace con sentimientos negativos acerca de sí mismo. Todos los bebés piensan que son maravillosos. Sin embargo, lo que un niño siente acerca de sí mismo después de un tiempo, ciertamente está determinado en gran medida por los tempranos mensajes que capta sobre sí mismo de sus padres.
En el análisis final, no obstante, es el mismo niño quien se autotraduce esos mensajes. El niño seleccionará del medioambiente aquellos que refuerce los mensajes paternos.
Por la influencia de los mensajes paternos, algunas personas asumen la actitud que consiste en controlar, pasándose de listos o fingiendo ignorancia para lograr propósitos que sólo corresponden a una programación que no han podido descontinuar. Sus críticas y juicios son definidos absolutos. No confían en la opinión de nadie. Se consideran la máxima autoridad en todo siendo las demás personas unos estúpidos… Según ellos.
Cuando el individuo no logra desprogramarse con trabajos de terapia, por un buen psicoterapeuta, o su propia fuerza de voluntad, adopta percepciones diferentes hacia los demás, porque casi nunca autoexamina las propias. Esto es de esperar ya que la forma en que nos percibimos y valoramos determina en gran medida como nos comportamos.
Aunque alcancemos bienes materiales, la situación real radica en nuestro interior. Puede que no estemos conscientes de lo que significa estar conforme consigo mismo. Algunas señales comunes podrían ser necesidad de ganar, altanería, subestimar a los otros, provocar, culpar a los demás, inventar excusas, necesitar muchas cosas, conducirse a la defensiva, inventarse cosas de los demás que ellos no tienen, no aceptar la individualización de los criterios y rechazarlos con poses pre-fabricadas de corrección.
Y así, puede que sea la sociedad la que causa ese disminuido sentido de autovaloración. Aquellas personas que son más valoradas, puede que no se sientan mejor consigo mismas y es probable que la gente que se encuentra en las últimas categorías se afecte adversamente por los valores que impone la sociedad, por eso titulé este artículo ¿Por qué será?
cesarpichardo1@hotmail.com

