Opinión

PRECISAMENTE

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Sociedad y disciplina

¿Disciplina en una sociedad descompuesta? Justo, sobre disciplina sostenía un intercambio de impresiones con unos amigos.

Una agradable conversación, cuya esencia era la necesidad de revisar la conducta de nuestros hijos.

De aquel interesante diálogo, íntimo, nostálgico, ferozmente franco, que tuvo como punto vital la disciplina, surgió esta columna.

No estamos solos. Todos los días muchas veces al día, estamos en compañía de los demás.

Esto significa que vivimos en sociedad, pero vivir en sociedad no significa solamente que estemos cerca de nuestros semejantes, sino que de algún modo nos relacionamos con ellos.

Cualquier tipo de relación que establezcamos con alguien, por superficial que ésta sea, debe estar regulada por reglas…

Para pertenecer a un grupo, por pequeño que éste sea, es necesario que todos los integrantes giren en torno al orden establecido, respetando los límites.

La disciplina es el sometimiento de los miembros de una comunidad a sus leyes.

También existe una disciplina interna… Cada individuo tiene la propia y es lo que diferencia a una persona de los demás…

A veces, ese toque de espontaneidad sin exagerar es necesario.

La disciplina interna es la capacidad que tiene el individuo de seguir sus propias normas internas y externas.

De modo, que en la medida en que cumplamos, con la disciplina que hemos aceptado en un grupo, empresa, organización, país o cualquier tipo de organización, así demostraremos estar funcionando internamente.

En este sentido, me refiero tanto a las disciplinas del mundo exterior, como a nuestras propias normas y leyes internas.

El Nacional

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