El ritmo de crecimiento de la población mundial resulta ser impresionante y objeto de estudio para los planificadores del desarrollo económico-social de la humanidad.
Para el 1750 en el mundo había 760 millones de seres humanos, cifra que fue duplicada en el 1850 al rebasar los 1 mil 300 millones, para situarse en el 1950 en unos 2 mil 485 millones de personas
Pero los saltos del aumento de la población mundial han adoptado en los últimos sesenta años la forma de unas zancadas de un gigante: ya para 1965 el planeta estaba habitado por 3 mil 300 millones de personas, situándose en pleno 2010 en unos 6 mil 700 millones.
Incluso se proyecta para el 2050 una cantidad de 9 mil 100 millones.
¿Existe una relación de causa a efecto entre el incremento de la población y la existencia de altos niveles de exclusión social y rezago económico expresado en los índices de pobreza?
No, el aumento de la población no es la causa de la pobreza, pero
Para la satisfacción de las necesidades físicas y psicológicas los seres humanos precisan de recursos o condiciones materiales necesarias.
Y ocurre que en el planeta tierra se producen bienes y servicios por un valor global de 63 billones de dólares.
En términos absolutos se reconoce que en el globo terráqueo se produce el doble de la cantidad de alimentos requerido para satisfacer la demanda de la población mundial.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas ha publicado datos irrefutables sobre la relación existente entre la población del planeta y la cruda realidad del hambre. Otro tanto ha hecho el Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la Alimentación (FAO).
Algunas cifras se explicarán por sí solas.
¿Sabía usted casi un tercio de la población mundial malvive en condiciones de expresa pobreza al solo disponer de dinero equivalente a un dólar diario para acudir al mercado en busca de los bienes y servicios necesarios para la subsistencia?
¿Cómo juzgaría usted a un orden económico internacional que se hace cómplice de la muerte de unas 24 mil personas diarias debido al hambre?
Además, casi 2 mil millones de seres humanos no tienen acceso a agua potable y a medicamentos esenciales.
La situación de pobreza mundial se acentuó más desde diciembre 2007 cuando se produjo el estallido de la crisis inmobiliaria de Estados Unidos, la cual se transformó en crisis económica global, impactando a los 202 países (poco más o menos) que se encuentran diseminados sobre los cinco continentes del planeta.
Incluso, Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, expresó que la crisis económica mundial ha incrementado en 140 millones de personas el número de hambrientos que existían en el mundo, aumentando a niveles superiores los seres humanos afectados de malnutrición.
La pobreza implica carencia o escasez, lo que revela una base económica, aunque esto no significa la ausencia de factores político-sociológicos.

