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Presencia económica

Presencia económica

Daniel Guerrero 

Esfuerzo comercial

La competitividad de una economía es un indicador de primer orden al valorar la capacidad productiva y comercial de un país, dejando de lado el criterio exclusivamente empresarial.
La importancia estratégica de la competitividad se aprecia mejor al ponderar la interdependencia creciente de las economías y, sobre todo, de los mercados de capital y monedas que hace cada vez más difícil la existencia de políticas nacionales autónomas.

Así pues, competir es reforzar la posición relativa para adquirir mayor poder de negociación en un proceso donde las unidades políticas deben ajustar sus estrategias en un sistema interdependiente. Los hilos invisibles que atan los términos de productividad y competitividad se visualizan en la renovación tecnológica.

Las acciones gubernamentales deben estar encaminadas a la creación de ventajas comparativas en el mercado mundial y también a proporcionar el respaldo necesario para el desarrollo tecnológico y la formación de los recursos humanos.

La carrera en la innovación y las mejoras de la productividad comenzó durante el período XV-XVI. Para ese entonces, por ejemplo, China acumulaba una superioridad tecnológica sobre las economías europeas que todavía no se habían aproximado a la creación de un espacio de integración económica, política e institucional, sino que se embarcaban a recurrentes conflictos bélicos internos.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha mostrado su preocupación por el cálculo real del llamado valor agregado o añadido, que es aquel valor adicional que adquieren los bienes y servicios al ser transformados durante el proceso productivo.

Hay una realidad: al centrarse en los valores brutos de las exportaciones y las importaciones, las estadísticas tradicionales sobre el comercio nos presentan una imagen distorsionada de los desequilibrios comerciales entre países.

En la actualidad los datos sobre importaciones de un país son más complejos de registrar, toda vez que a los movimientos propios de la operación comercial se debe agregar a la contabilidad de las operaciones que se desarrollan en el país que compra las mercaderías.

En las economías debe reforzarse el interés por la aplicación de políticas públicas que impulse no sólo la captación de inversiones, sino la renovación tecnológica en los procesos productivos tendente a incrementar el valor agregado durante la transformación de las materias primas. Y todo esto pasa por el filtro del conocimiento, de las ideas innovadoras.

Dentro del proceso mundial de transformación de materias primas para la fabricación de bienes se ha conformado una visión novedosa respecto de la interconexión que se registra entre el comercio, las inversiones, la producción industrial y el desarrollo con el propósito de determinar con precio.

Se requiere impulsar la renovación tecnológica y la capacitación de la fuerza laboral para aumentar el valor agregado o añadido en los bienes finales que van a los mercados internacionales con la debida competitividad. La búsqueda de la competitividad debe ser el norte de una buena gestión empresarial en el marco de un accionar estatal.

POR: Daniel Guerrero
guerrerodanielus@yahoo.com

El Nacional

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