La presidenta de la Cámara de Comercio de Santo Domingo, licenciada Maribel Gassó, afirmó este miércoles que el modelo económico de la República Dominicana no da más y abogó porque en la instauración de un nuevo se eliminen diez barreras que afectan el desempeño de más de un millón de micro, pequeñas y medianas empresas, tanto formales como informales.
Expresó asimismo, que esas barreras sirven de camisa de fuerza al sector dominicano, responsable de generar más del 70 por ciento de los empleos que hoy se crean, afectando de esa manera el desarrollo económico nacional y la capacidad de producir más y mejores puestos de trabajo.
La reconocida dirigente empresarial se expresó en esos términos al pronunciar el discurso central durante el lanzamiento de la Ventanilla Única de servicios a través del portal digital de la Cámara de Santo Domingo en la red www.cámara santo domingo.do., donde destacó que necesitamos reglas claras que estimulen nuevos emprendimientos y la creatividad de los dominicanos, por lo que sugirió que se ponga fin a todas las distorsiones y sanciones que penalizan al empresariado nacional.
Gassó fundamentó sus observaciones en un estudio cualitativo de ochenta MIPYMES en el Gran Santo Domingo, tanto formales como informales que hiciera la empresa Market-Probe en agosto pasado.
El estudio, según la presidenta de la Cámara de Comercio de Santo Domingo, validó que salvando obvias diferencias de tamaño, tanto el grande como el chico, el formal como el informal, en su puja por mantenerse a flote, competir y prosperar padecen de exactamente los mismos problemas debido a diez barreras que hay que eliminar.
Gassó al enumerar las 10 barreras, indicó que estas son: falta de inclusión empresarial, el deterioro en la la credibilidad del Estado sobre en qué y para qué usa los recursos públicos, la existencia de leyes y reglamentos que son considerados injusto, 4) un sistema impositivo complejo y oneroso, 5) la falta de reconocimiento de que en la aplicación de las leyes y reglamentos se tome en consideración el tamaño del negocio,6) la engorrosa tramitación con el Estado, 7) la necesidad de mejores programas de financiación y cobros, 8) el pobre estado de la educación dominicana, 9) deficientes programas de orientación, formación, adiestramiento y capacitación y 10) la brecha tecnológica, agravada por uno de los costos de interconexión digital más caros en América Latina.
Durante su intervención Gassó abogó por un trato igualitario a todos los empresarios, tanto grandes como chicos, formales e informales, ya que tanto es empresario el que empieza su primer negocio como aquél que ya comenzó uno, y, con el correr de los años, ya tiene varios.
Hay que reconocer que el Estado dominicano arrastra un deterioro en su credibilidad ante los ojos de un pueblo que se pregunta en qué y para qué se usan los recursos que paga a través de mayores impuestos y gravámenes, significó Gassó.
Todo empresario quiere ser formal; aquellos que no lo son quieren dejar de trabajar en la clandestinidad, dijo Gassó, pero no confían en que el ordenamiento legal y reglamentario al que se tiene que someter es justo, transparente y solidario para con el desarrollo y crecimiento de su negocio, precisó la presidenta de la Cámara de Comercio de Santo Domingo.

