La embajadora de la Unión Europea guardó para el último momento su consejo al Gobierno al finalizar su fructífera misión diplomática en República Dominicana.
El último acto de despedida, que organizó en su honor la Cámara de Cuentas, Irene María Horejs lo utilizó para recomendar que, además de cumplir con la construcción de las escuelas presupuestadas, las dote de maestros capacitados porque eso es lo que se necesita para el desarrollo.
También exhortó a que los niños que vayan a esas escuelas sean dotados de libros. Se trata de elementos en los que reside la clave de la enseñanza. Y como si se tratara de un mensaje para la Cámara de Cuentas recordó, aunque con la debida diplomacia, que los recursos tienen que ser vigilados conforme a las leyes.
Como colofón hizo énfasis en los avances que se han alcanzado gracias a la Estrategia Nacional de Desarrollo, una herramienta que ponderó en pro de un progreso más equitativo y contra la pobreza. El consejo debe servir al Gobierno y demás por lo menos para reflexionar.
