El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales incurrió en un evidente exceso, que contrasta con su mesura y sensatez que lo han caracterizado, al vincular el narcotráfico y a los organizadores de viajes ilegales con las protestas contra la instalación de una base naval financiada por Estados Unidos en la isla Saona. Más que una defensa sobre la supuesta conveniencia de la base el señalamiento de Ernesto Reyna es una provocación. Cabe suponer que el funcionario dispone de argumentos convincentes para justificar la instalación del centro estratégico. Ayer en la mañana diferentes grupos marcharon desde el parque Independencia hasta la sede de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en protesta contra la base naval. El agua vale más que el oro rezaba una de las pancartas. Estados Unidos aportará 1.5 millones de dólares para la obra que dijo se hará a solicitud del Gobierno dominicano. En tanto el ministro de Medio Ambiente la emprende contra quienes objetan la obra, congresistas del partido en el poder solicitaron una investigación al respecto.

