La feligresía católica celebra hoy el Domingo de Ramos, que recuerda la llegada de Jesús a Jerusalén y, en cuyo recorrido, los fieles cubrían el camino con sus mantos o ramas de árboles. Las ceremonias de este día comienzan con la bendición a las palmas, ramas de olivo o de laurel que llevan los fieles para rememorar aquel pasaje bíblico. Con esta celebración se inicia también la Semana Santa, período que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, que muchos aprovechan para vacacionar en playas, campos y montañas. Aunque los votos se emiten para que la Semana Santa sirva como espacio de necesaria reflexión y reencuentro con los valores que dispensa la Iglesia, no hay formas de impedir el tremendo éxodo de vacacionistas hacia todos los puntos de la República. Es por eso que se recuerda a moros y cristianos que a partir de hoy, el Comité Nacional de Emergencia, junto a su tradicional programa de prevención de accidentes, habilita una fatídica lista donde se escriben los nombres y apellidos de las personas que resulten fallecidas o heridas a causa de accidentes ocasionados por la insensatez. Cada quien que procure, con la ayuda de Dios y su buen comportamiento no figurar en esa libreta de tragedia.

