La directora ejecutiva del Instituto Nacional de Protección de los Derechos de los Consumidores (Pro consumidor) afirmó que el fraude contra los consumidores de gas licuado de petróleo (GLP) se mantiene, afectando a dos millones 200 mil consumidores y que se mantendrá mientras en el país se continúe vendiendo ese producto por galones en vez de hacerlo por libras.
La licenciada Altagracia Paulino dijo que 18 años atrás el gas se vendía pesado y fue cuando se inició el uso masivo de ese combustible para el transporte que empezó su venta por volúmenes, iniciándose de inmediato el fraude masivo en contra de los consumidores.
Consideró que República Dominicana es posiblemente el único país del mundo donde no se vende el GLP por libra a la gente, sino por volumen, una práctica que carece de transparencia y perjudica a dos millones 200 mil hogares.
Nosotros propusimos las balanzas como una medida heroica para evitar el fraude a las amas de casa, como una opción para que la gente pese el gas si así lo quiere hacer. ¡Oh, cosas de la vida!, las escondían, no se excusaban, entonces la mejor manera de evitar el fraude es que pesen el GLP, manifestó la licenciada Altagracia Paulino.
La directora ejecutiva de Pro Consumidor deploró que la sociedad dominicana siga así. Yo creo que aquí vivimos todos y tenemos que hacer un esfuerzo por hacer las cosas como deben ser.
Agregó que hay mucha complicidad, somos todos primos hermanos, yo pienso que la institucionalidad, la función de servidor público, la calidad del servicio, no puede ser menguada por una relación primaria, cuando está la relación, cuando está la voluntad, cuando está el interés de todo el país.
La licenciada Paulino expresó su descontento con la forma en que se expende el GLP, durante una rueda de prensa en la sede de Pro Consumidor en la avenida Charles Summer, número 33, en Los Prados, con ocasión del anuncio de distintas actividades vinculadas a la conmemoración este jueves 15 de marzo del Día Mundial de los Derechos del Consumidor.
Manifestó que antes, los dueños de envasadoras vendían el GLP y cuando algo estaba mal se les obligaba a corregir los dispensadores pero que continuaban cometiendo los mismos hechos y que ahora que se les ha impuesto multas recurren a los tribunales.
Yo creo que en ese sentido los jueces deben ser cautelosos, no dejarse sorprender porque definitivamente cuando te falte un poquito en forma repetida es mucho gas que se le quita a la población y realmente no podemos seguir sobreviviendo sobre la cultura del engaño, planteó.

