El procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, compartió ayer la preocupación externada por los obispos, quienes expresaron que están inquietos ante la creciente ola de violencia que está viviendo el país.
Mientras el secretario de la Fuerzas Armadas, teniente general Pedro Rafael Peña Antonio, expresó que no tenía ninguna opinión con relación a las declaraciones del episcopado.
En la última carta pastoral firmada por los obispos representado por el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez dijeron sentimos tristeza y honda preocupación ante la creciente escalada de violencia que vive nuestro país.
El doctor Jiménez Peña expresó que las autoridades también están preocupadas porque la criminalidad ha crecido en los últimos años, situación que genera hechos de violencia, pero el Ministerio Público tiene plena voluntad para enfrentarlo en todas sus manifestaciones y de manera especial las acciones contra el narcotráfico.
Informó que están unificando criterios para ser más eficaz en la persecución contra el crimen organizado de manera interna y en coordinación con otras instituciones del sistema entre ellas la Policía y el Poder Judicial para que las respuestas a los implicados en hechos criminales sean contundentes y ejemplares.
Informó que entre las medidas que han tomado figuran la creación de un cuerpo de fiscales especializados y de carrera a través de la Dirección de Persecución contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado, asistidos de las unidades contra el Tráfico y Trata de Persona, Lavado de Activos.
Jiménez Peña expresó que ha enfrentado la situación más difícil.

