El Parque Central de Santiago de los Caballeros a inaugurarse esta tarde por el presidente Danilo Medina, el gobernante, honrando justicia, debe propiciar que se designe con el nombre del doctor José de Jesús Jiménez Almonte, en reconocimiento al botánico y científico dominicano más sobresaliente de la historia.
El doctor Jiménez Almonte nació en Guazumal, Santiago, el 6 de agosto de 1915 y falleció en Santiago el 18 de noviembre de 1982, desde que en 1936 inició su luminosa jornada de botánico, ”peinó” toda la geografía nacional, especial el espinazo cordillerano, colectando 20,245 especies y 10, 538 impresos, el más completo herbario del país, que su hijo, el cardiólogo José de Jesús Jiménez Olavarrieta, donó antes de morir a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
En 1973 el doctor Jiménez Almonte donó cinco mil especímenes duplicados de su herbario al Tracy Herbarium de Texas University, que dispuso crear una sección con el nombre Jiménez Herbarium.
Identificó nueve plantas nuevas para la ciencia, entre ellas Fissidens Bryodidiunm Jimenezlii, Alcanhaceae Justicia L y Rubiácea Guettardad L.
Especies identificadas por primera vez por el doctor Jiménez Almonte ostentan su egregio nombre, como Phullznthus Lindenianus var. Jimenezii, Pitcarnia Jimenezii y Ginoria Jimenezii.
Luego de fallecer nuestro pionero eminente botánico, doctor Rafael Moscoso Puello el 12 de octyubre de 1951, el doctor Jiménez Almonte escribió un complemento al soberbio catálogo de plantas del doctor Moscoso Puello que intituló Catalogus Florae Domingensis, editado por la Universidad de Pavía, ¡por no conseguir que una institución dominicana lo editara!
¡Ay, qué país de las viceversas, como postuló el doctor Manuel María Del Monte, luminaria de la Primera República!
En sus incansables recorridos científicos por el territorio nacional, era fornido como un toro, el doctor Jiménez Almonte trilló las huellas memorables de insignes botánicos que le precedieron en esa misión altruista por vocación y espíritu, recordando a Alain Liogier, Antonio Fuertes, Padre Cicero, Enrique Alejandro, Barón de Eggers, Olof Swartz ,que identificó nuestro pino endémico que ostenta su nombre Pinus Occidentalis sw, Erik Leonard Ekman, que falleció de pulmonía por los aguaceros que soportó “peinando” la isla Española y Cuba, en la clínica del doctor Tomás Pérez Rancier en la calle España de Santiago de los Caballeros, el 15 de enero de 1951, ingresando al centro médico en andrajos, parecía un fantasma, carcomido por el hambre, la inclemencia de los bosques, y la fatiga sin tregua, ingiriendo galletas, quesos rancios, zumo de naranjas agrias, salchichones, en un macutico, agua de manantiales, muchas veces, y muchos días, nada.
El doctor Jiménez obtuvo la acogida del Ayuntamiento de Santiago para erigir un templete a la memoria del doctor Ekman, que se aprecia en el parque Valerio, entonces Ramfis, del lado de la calle Restauración con avenida Valerio, el 14 de octubre de 1950.
Ningún botánico extranjero “peinó” tantas veces el territorio dominicano investigando su flora como este insigne botánico sueco muy poco dimensionado y reconocido por sus ingentes aportes a la ciencia, y dominicano, como él, fue el doctor Jiménez Almonte.
El doctor Jiménez Almonte obtuvo del presidente Joaquín Balaguer que declarara vedado a Diego de Ocampo, la eminencia más pronunciada de la Cordillera Septentrional con 1,250 msnv, en virtud de la ley 5697 del 12 de agosto de 1961.
Fue atendiendo a la enorme importancia de Diego de Ocampo por las múltiples venas acuíferas que brotan en las inmediaciones de su eminencia que el doctor Jiménez Almonte se motivó a sugerirle al presidente Balaguer el imperativo de preservar el pico, donde nacen los arroyos Las Lavas, Arrenquillo, El Peñón, Arroyo Juan, Arroyo Seco, Qunigua, Bajabonico, Ojo de Agua, El Ranchito de Piqué y Los Mameyes, y comparaba a la eminencia orográfica con el dios griego Jano, que tenía dos caras, una que mira al valle del Cibao, y otra a la llanura que se extiende hasta concluir en el mar, en Puerto Plata.
El doctor José de Jesús Jiménez Almonte es el botánico dominicano con mayores aportes científicos a la flora criolla, y fue el que cubrió con más frecuencia en sus recorridos todo el territorio dominicano.
UN APUNTE
Inauguración
El presidente de la República, Danilo Medina, encabezará esta tarde a las 5:00 la ceremonia de inauguración del parque construido por el Gobierno y que estará dirigido por un patronato que preside la Asociación Para el Desarrollo de Santiago (APEDI). El proyecto comenzó en la gestión del presidente Hipólito Mejía, en el 2000 y continuó en la del doctor Leonel Fernández.

